Archive for the ‘Iraq’ Category

Iraq dice adiós al paladín de la democracia y la libertad

diciembre 23, 2008

Como todos sabemos, hace unos días Bush quiso hacer una visita de despedida a los chacales que gobiernan Iraq, y de recuerdo se llevó un par de zapatazos que expresan la rabia de todo un pueblo.

“¡Aquí tienes tu regalo de despedida, pedazo de perro! ¡De parte de las viudas, los huérfanos y todos los que han muerto en Iraq!” En un instante, Muntazar al Zaidi pasó de corresponsal de una televisión local a símbolo de los sentimientos de Iraq respecto a aquellos que llegaron prometiendo democracia y libertad y solo han dejado caos, un país enfrentado y más de un millón de muertos.

El instante en que Muntazar obligó a Bush a esconderse tras el atril pasará a la Historia de Iraq. No solo por el hecho y su significado sino porque causó que, por primera vez en muchos años, los iraquíes se mostraron unidos. Salieron masivamente a las calles a apoyar el gesto de Zaidi, y no como sunníes, chiíes o kurdos. Como iraquíes orgullosos.

al Zaidi

El héroe, sin embargo, fue apaleado y arrastrado fuera de la sala de prensa mientras dejaba tras de sí un rastro de sangre. Bush dijo tras el incidente que la reacción del periodista le parecía “extraña” y que no comprendía “sus quejas”.

Muntazar sigue detenido, sin acusación formal, por lanzar sus zapatos. Otros continuaron escupiendo mentiras en la sala de prensa mientras otro rastro de sangre, mucho más caudaloso, sigue anegando Iraq por culpa de sus actos y su codicia.

En su línea, Reporteros Sin Fronteras no ha dicho una palabra sobre el tema. Aunque es cierto que tampoco lo han hecho con los periodistas detenidos ilegamente en Guantánamo o en bases militares, culpables simplemente de ejercer el periodismo. O del caso de aquel blogger que la Guardia Nacional Iraquí fusiló en su propia casa, hace ahora un año. O de las denuncias en las que agencias occidentales acusaban a Estados Unidos de obstruir la información en Iraq y de asesinar periodistas.

A estas alturas mucha gente pensará que es una pena que no le diera con el zapato en toda la cara. ¿Saben que pienso yo? Qué pena que solo fuera un zapato.

Aznar: “la situación en Iraq es muy buena”

marzo 21, 2008

Hace unos días, con su inglés de Texas y una hipocresía excesiva hasta para él, Aznar dijo en la Radio 4 de la BBC que la situación en Iraq, aunque no es “idílica, es muy buena”. Afirmó que de repetirse la situación “actuaría de igual modo”, y que su conciencia y su mente “están claras”.

Interrogado sobre la reunión de las Azores, aseguró que tanto él como Bush y Blair estaban “seriamente convencidos de que nos asistía la razón y de que actuábamos en interés de mucha gente”. “Teníamos que adoptar una decisión difícil, pero era nuestra responsabilidad y el destino de Oriente Medio era de extrema importancia para los europeos, y también para los españoles establecer una alianza muy estrecha y sólida con amigos poderosos”.

Bueno, pues la situación en Iraq es esta…

Aznar Iraq

_____________________________________________________________

Javier Couso: “Lo que dijo Aznar es patético”

El PSOE reprocha a Aznar más de un millón de muertos en Iraq

“Palabras como las de Aznar son una gran mentira”

Justicia made in USA

diciembre 30, 2007

Sadam horca“No tenía miedo y no se resistió”. Así murió, hace un año, Saddam Hussein, con la cara descubierta y el Corán en la mano. Sin dudar, subió por sí mismo a la plataforma de la horca, y parecía totalmente indiferente cuando le colocaron la soga al cuello. Pidiendo a sus verdugos que no tuvieran miedo.

Así murió el líder que quiso ser el estandarte del Islam, el presidente que lo perdió todo por malinterpretar a una diplomática estadounidense, el dictador que gaseó a su pueblo, el hombre que al comparecer por primera vez ante un tribunal que le había condenado antes de juzgarle respondió al juez: “Soy Saddam Hussein, presidente de Iraq. ¿Tú quién eres?”.

Murió en un antro oscuro, en algún rincón de la Línea Verde de Bagdad un sábado a las seis de la mañana, rodeado de encapuchados que tras quitarle la vida bailaron alrededor de su cuerpo. Como si no fuera una ejecución aprobada por un tribunal, como si no fuera la conclusión de un proceso judicial. Como si fuera un asesinato. Un asesinato que no fue solo una infamia moral sino un error político garrafal. La desaparición de Saddam no llevó a Iraq nada más que más muerte, y convirtió al dictador en mártir y a su asesinato en un icono de la opresión estadounidense.

Saddam ahorcadoLas cosas se podrían haber hecho de otra forma. Quizá se le hubiera podido juzgar limpiamente, con jueces honestos, jurados con plenos poderes, abogados defensores que no murieran misteriosamente… Lo que suele haber en los juicios justos. Quizá se le podría haber condenado a cadena perpetua si no se hubiera retocado la Constitución para poder asesinarle con todas las de la ley. Quizá se le hubiera podido castigar de una forma que no fuera vergonzosa.

Pero la gran pregunta es: ¿por qué Al Maliki ratificó la sentencia? Me imagino que sabía lo que iba a pasar después. Al fin y al cabo, democráticamente o no, es el presidente del país. La respuesta es evidente. La muerte del “carnicero de Bagdad”, nefasta para Iraq, era una buena baza para Bush. Para que pareciera que obtenía algún éxito en su guerra quimérica.

¿Para que sirvió esa broma macabra que pareció la ejecución de Saddam, asesinado por los rivales políticos que se le escaparon, a la sombra de un país que le proporcionó todo lo necesario para cometer sus crímenes contra la Humanidad y con la firma inconfundible de quien acabó con más personas en la silla eléctrica cuando era gobernador de Texas que el “demonio iraquí” en Duyail? Para frenar la caída en picado de la popularidad de Bush y dar una oportunidad a los republicanos en unas elecciones que se les presentaban muy cuesta arriba. Y, sobre todo, para callar para siempre a uno de los principales aliados de Estados Unidos durante los años ochenta. Por algo no lo juzgaron en La Haya, como a Milosevic.

En cuanto a Iraq, solo trajo más muerte y desolación, y más motivos para la guerra civil. Pero eso no le importaba a nadie en Estados Unidos. No mientras se consiguieran votos. Para algunos en eso consiste la democracia. Avergüénzate Occidente, porque solo ves la paja en el ojo ajeno.

__________________________________________________________

La extraña historia de los Estados Unidos y Saddam Hussein

Juicio a Aznar

diciembre 28, 2007

Manifiesto de la plataforma Juicio a Aznar

Juicio a AznarDurante la primera mitad del año 2003 los españoles se movilizaron como nunca lo habían hecho para detener una guerra injusta, ilegal y amparada en mentiras, como se ha demostrado posteriormente. Con el apoyo del Partido Popular, José María Aznar, que entonces era Presidente del Gobierno español, decidió asumir el protagonismo a favor de esta guerra, dando la espalda a lo que exigía la ciudadanía en las calles y en las encuestas. A mediados de marzo de aquel año, José María Aznar, Tony Blair y George W. Bush fueron acogidos por José Manuel Durão Barroso en las islas Azores, desde las que lanzaron un ultimátum a Iraq con un plazo de 24 horas, durante el cual el presidente del país debería dimitir y deberían entregarse unas armas de destrucción masiva que ni existían ni había indicio real alguno de su existencia, como los inspectores de Naciones Unidas apuntaron en alguna ocasión. Transcurrido dicho plazo, y si no se llevaban a cabo las imposiciones que señalaban, los reunidos anunciaban la invasión de Iraq. Culminada la ocupación militar el 1 de mayo de 2003, Iraq entró en una situación de caos, devastación y muerte en la que diversas guerras cruzadas han impedido a los ocupantes conseguir sus propósitos.

Al no contar con la aprobación del Consejo de Seguridad de la ONU, esta guerra fue ilegal y ninguna resolución posterior de dicho organismo puede borrar este hecho. Esto significa que, según el Derecho Internacional, los efectos de esta agresión son crímenes de guerra y los ejecutores e inductores de crímenes de guerra son criminales de guerra. La participación española en la misma se realizó sin la aprobación del Congreso de los Diputados de nuestro país. Esta participación sería disfrazada de ayuda internacional, tras proclamarse un falso fin de la guerra que aún hoy no se ha producido y enmascarando como ayuda humanitaria al pueblo iraquí aquello que realmente era ayuda a los militares invasores, aliados del gobierno español de aquel momento. Tal guerra sigue provocando decenas de muertes todos los días y no es posible desvincularla de las principales causas de los atentados terroristas de Madrid del 11 de marzo de 2004 ni de los de Londres de 7 de Julio de 2005. La cantidad de muertos generada por la Guerra de Iraq, calculada en 700.000, no para de crecer ni tiene visos de detenerse.

Cuatro años después del inicio de la guerra, disponemos de la perspectiva suficiente para entender que la actuación concreta de Aznar como Presidente del Gobierno español y del Partido Popular, protagonistas activos de aquella invasión, debe ser sometida a un examen penal que determine sus posibles responsabilidades penales y anuncie para el futuro que quienes colaboren en una guerra ilegal no resultarán impunes por el mero hecho de desempeñar un puesto de prominencia política. Entendemos que éstas son las verdaderas acciones preventivas en favor de los derechos humanos.

Por ello, solicitamos a los partidos políticos que se oponen a la guerra de Iraq y a los que no quieran seguir siendo cómplices de la misma que colaboren activamente en la exigencia de responsabilidades políticas, pero también judiciales de José María Aznar. Asimismo, esperamos de las instancias judiciales que apliquen el principio de igualdad ante la ley y no amparen la impunidad de quienes hayan violado la legalidad, estatal y/o internacional, por su especial relevancia política. También llamamos a la ciudadanía a asumir el protagonismo que se ganó en las movilizaciones contra la guerra, reclamando ahora la responsabilidad de quien no quiso escuchar entonces nuestras voces.

Apoya con tu firma a la Platafoma Juicio a Aznar

Dead in Baghdad

diciembre 26, 2007

IraqHay un link en este blog que enlaza a otro llamado Alive in Baghdad. Su editor era Ali Shafeya Al-Moussawi, un iraquí muy crítico con lo que pasa cada día en su país desde el 20 de marzo de 2003. No le gustaba en absoluto, y lo denunciaba desde su blog. Muchos pudimos conocer la realidad iraquí y el punto de vista de los ocupados gracias a él.

Y eso no les gusta a algunos. A todos esos que se llenan la boca hablando de las restricciones a la libertad de información en Cuba o Irán pero que odian a muerte a quienes informan sobre lo que no debe informarse. Me refiero a los que asesinaron al periodista José Couso y a tantos otros. A Estados Unidos y a sus secuaces.

Ali murió el 14 de diciembre. La Guardia Nacional Iraquí, a la que él definía como un ejército de fundamentalistas que hace el trabajo sucio a Estados Unidos, asaltó su domicilio y le asesinó disparándole 31 tiros. En dos días iba a cumplir 23 años. Su asesinato fue el regalo de cumpleaños que Estados Unidos y el gobierno títere de Iraq le hicieron por difundir la verdad, por hacer llegar su voz desde el infierno hasta la superficie.

Ali tenía dos hermanos, que fueron asesinados durante el bombardeo de la Plaza Firdo en 2005. Su muerte deja solas a su madre y a su hermana, que viven sin trabajo en un campo de refugiados de Siria. Su vecino Hussein, de 26 años, fue también asesinado durante el asalto. Vivía con su hermano y su sobrino, que desaparecieron cuando las tropas iraquíes abandonaron el edificio donde acababan de cometer dos crímenes irreparables.

Esta noticia no sale en los periódicos ni los telediarios. Parece que asesinar a Ali para que no siguera escribiendo en su blog no es noticia. O no debe serlo. El imperialismo cree que puede silenciar las voces de los oprimidos a punta de pistola. Pueden matar a Ali y a otros mil valientes, pero nunca podrán callarnos a todos. Por cada compañero que caiga gritaremos más y más alto, con más resolución que nunca. Y por mucho que asesinen, por muchas tropas sin escrúpulos y por muchas bombas que tengan, jamás serán capaces de callarnos.

Ali Shafeya Al-Moussawi

En memoria de Ali Shafeya Al-Moussawi, asesinado la mañana del 14 de diciembre de 2007 por decir lo que pensaba.

“He sido un asesino psicópata”

noviembre 16, 2007

 

Entrevista a Jimmy Massey, ex marine en Iraq

Jimmy MasseyRosa Miriam Elizalde

Rebelión

Durante casi 12 años el sargento Jimmy Massey fue un marine de corazón duro. En marzo del 2003, llegó a Iraq con las tropas invasoras y dirigió a 45 hombres que no dudaron en matar a civiles inocentes. En estos días, Massey participa en la Feria del Libro de Caracas, donde presenta su libro Cowboys de Infierno, un crudo testimonio del genocidio que EE.UU. comete contra el pueblo iraquí

“Tengo 32 años y soy un asesino psicópata entrenado. Las únicas cosas que sé hacer es venderle a los jóvenes la idea de enrolarse en los marines y matar. Soy incapaz de conservar un trabajo. Para mí los civiles son despreciables, retrasados mentales, unos débiles, una manada de ovejas. Yo soy su perro pastor. Soy un depredador. En el Ejército me llamaban ‘Jimmy el Tiburón’.”

Este es el segundo párrafo del libro escrito hace tres años por Jimmy Massey, con la ayuda de la periodista Natasha Saulnier, que se está presentando en la Feria del Libro de Caracas. Cowboys de Infierno es el relato más violento que se haya escrito hasta ahora de la experiencia de un ex miembro del Cuerpo de Marines, uno de los primeros en llegar a Iraq durante la invasión del 2003 y que decidido a contar todas las veces que sean necesarias qué significa haber sido por 12 años un despiadado marine y por qué lo cambió la guerra.

Jimmy asiste como panelista al taller principal de la Feria, que tiene un título polémico: “Estados Unidos, la Revolución posible”, y su testimonio ha sido quizás el de mayor impacto en la audiencia. Lleva el pelo con un corte militar, espejuelos oscuros, camina con aires marciales y sus brazos están completamente tatuados. Parece exactamente lo que era: un marine. Cuando habla es otra cosa: alguien profundamente marcado por una aterradora experiencia que intenta evitarle a otros jóvenes incautos. Como asegura en su libro, no ha sido el único que mató en Iraq: esta fue una práctica constante entre sus compañeros. Cuatro años después de dejar la guerra, todavía vive perseguido por las pesadillas.

-¿Qué significan todos esos tatuajes?

-Tengo muchos. Me los hice en el Ejército. En la mano (señala la zona entre los dedos pulgar y anular), el logo de Blackwater, el ejército mercenario que fue fundado donde yo nací, en Carolina del Norte. Me lo hice en un acto de resistencia, porque los marines tienen prohibido tatuarse la zona que va de las muñecas a las manos. Un día los integrantes de mi pelotón nos emborrachamos y todos nos hicimos el mismo tatuaje: un cowboy de ojos inyectados en sangre sobre varias ases, que representan la muerte. Quiere decir exactamente eso que estás pensando: “mataste a alguien”. En el brazo derecho, el símbolo de los marines, con la bandera norteamericana y la Texas, donde me enrolé en el Ejército. En el pecho, del lado izquierdo, un dragón chino que desgarra la piel y significa que el dolor es la debilidad escapándose del cuerpo. Lo que no nos mata nos hace más fuerte.

-¿Por qué dijo que en el Cuerpo de Marines encontró las peores personas que usted ha conocido en su vida?

-Estados Unidos solo tiene dos maneras de usar a los marines: para tareas humanitarias y para asesinar. En los 12 años que yo pasé en el Cuerpo de Marines de los Estados Unidos jamás participé en misiones humanitarias.

-Antes de ir a Iraq usted reclutaba a jóvenes para que ingresaran en el Ejército. ¿Qué significa ser un reclutador en Estados Unidos?

-Ser un mentiroso. La administración Bush ha forzado a la juventud norteamericana para que se enrole en el Ejército y lo que básicamente hace –y yo hice también- es tratar de ganar gente con incentivos económicos. Durante tres años recluté a 74 personas, que nunca me dijeron que querían entrar en el Ejército para defender al país ni argumentaron ninguna razón patriótica. Querían recibir dinero para ir a una universidad u obtener un seguro de salud. Y yo les describía primero todas esas ventajas y solo al final les hablaba de que iban a servir a la patria. Jamás recluté al hijo de un rico. Para mantener el trabajo, los reclutadores no podíamos tener escrúpulos.

-Ahora el Pentágono ha relajado más los requisitos para entrar al Ejército. ¿Qué significa eso?

-Los estándares para el reclutamiento han descendido enormemente, porque casi nadie quiere enrolarse. Ya no es un impedimento tener problemas mentales ni antecedentes criminales. Pueden ingresar personas que han cometido felonías, es decir que han sido sentenciadas a más de un año de cárcel, lo que se considera un delito serio. Pueden ingresar muchachos que no han terminado los estudios preuniversitarios. Si pasan la prueba mental, ingresan.

-Usted cambió después de la guerra, pero ¿qué sentimientos tenía antes?

-Yo era como otro soldado cualquiera, que creía en lo que le decían. Sin embargo, desde que estaba reclutando comencé a sentirme mal: como reclutador tenía que mentir todo el tiempo.

-Sin embargo, creyó que su país se enrolaba en una guerra justa contra Iraq.

-Sí. Los reportes de inteligencia que recibíamos decían que Saddan tenía armas de destrucción masiva. Después descubrimos que todo era mentira.

-¿Cuándo se enteró que lo habían engañado?

-En Iraq, a donde llegué en marzo de 2003. A mi pelotón le tocó ir a los lugares que habían sido del Ejército iraquí y vimos miles y miles de municiones en cajas que llevaban la etiqueta norteamericana y estaban ahí desde que los Estados Unidos ayudaban al gobierno de Saddan en guerra contra Irán. Vi cajas con la bandera norteamericana y hasta tanques de EE.UU. Mis marines –yo era sargento de categoría E6, un rango superior al sargento, y dirigía a 45 marines– me preguntaban por qué había municiones de nuestro país en Iraq. No entendían. Los informes de la CIA afirmaban que Salmon Pac era un campo de terroristas y que íbamos a encontrar armas químicas y biológicas. No encontramos nada. En ese momento empecé a pensar que nuestra misión realmente era el petróleo.

-Las líneas más perturbadoras de su libro son esas donde usted se reconoce como asesino psicópata. ¿Puede explicar por qué lo dice?

-He sido un asesino psicópata porque me entrenaron para matar. No nací con esa mentalidad. Fue el Cuerpo de Infantería de Marina quien me educó para que fuera un gangster de las corporaciones estadounidenses, un delincuente. Me entrenaron para cumplir ciegamente la orden del Presidente de Estados Unidos y traerle a casa lo que él pidiera, sin reparar en ninguna consideración moral. Yo era un psicópata porque nos ensañaron a disparar primero y a preguntar después, como lo haría un enfermo y no un soldado profesional que solo debe enfrentar a otro soldado. Si había que matar a mujeres y a niños, lo hacíamos. Por tanto, no éramos soldados, sino mercenarios.

-¿Qué experiencia exactamente le hizo a usted llegar a esa conclusión?

Hubo varias. Nuestro trabajo era ir a determinadas áreas de las ciudades y ocuparnos de la seguridad en las carreteras. Hubo un incidente en particular -y muchos más- que realmente me llevó hasta el borde del precipicio. Afectó a un coche que llevaba civiles iraquíes. Todos los informes de inteligencia que nos llegaban decían que los carros iban cargados con bombas y explosivos. Esa era la información que recibíamos de la inteligencia. Los carros llegaban a nuestros controles y hacíamos algunos disparos de advertencia; cuando no detenían su marcha a la velocidad que indicábamos, disparábamos sin contemplaciones.

-¿Con las ametralladoras?

-Sí. Esperábamos que hubiera explosiones al acribillar cada vehículo. Pero nunca oímos nada. Luego abríamos el carro y ¿qué encontrábamos?: muertos o heridos, y ni una sola arma, ninguna propaganda de Al Qaeda, nada. Salvo civiles en el lugar equivocado y en el momento equivocado.

-Usted también relata cómo su pelotón ametralló una manifestación pacífica. ¿Es así?

-Sí. En los alrededores del Complejo Militar de Rasheed, al sur de Bagdad, cerca del río Tigris. Había manifestantes al final de la calle. Eran jóvenes y no tenían armas. Y cuando avanzamos había ya un tanque que estaba aparcado a un lado de la calle. El conductor del tanque nos dijo que eran manifestantes pacíficos. Si los iraquíes hubieran querido hacer algo podían haber volado el tanque. Pero no lo hicieron. Sólo estaban manifestándose. Eso nos hizo sentirnos bien porque pensamos: “Si fueran a dispararnos, lo habrían hecho ya”. Ellos estaban como a 200 metros de nuestro retén.
¿Quién dio la orden de ametrallar a los manifestantes?

-Del alto mando nos dijeron que no perdiéramos de vista a los civiles porque muchos fedayines (combatientes) de la Guardia Republicana se habían quitado los uniformes, se habían puesto ropas de civiles y estaban desencadenando ataques terroristas contra los soldados estadounidenses. Los informes de inteligencia que nos daban eran conocidos básicamente por cada miembro de la cadena de mando. Todos los marines teníamos muy clara la estructura de la cadena de mando que se organizó en Iraq. Yo creo que la orden de disparar a los manifestantes vino de altos funcionarios de la Administración, eso incluía tanto a los centros de inteligencia militar como gubernamental.


-¿Usted qué hizo?

-Yo regresé a mi vehículo, un humvee (un jeep altamente equipado) y escuché un tiro por encima de mi cabeza. Mis marines empezaron a disparar y yo también. No nos devolvieron ningún disparado, mientras que yo había disparado 12 veces.

Quise asegurarme de que habíamos matado según las normas de combate de la convención de Ginebra y los procedimientos operativos reglamentarios. Intenté olvidarme de sus caras y busqué las armas, pero no había ninguna.

-¿Y sus superiores cómo reaccionaron?

-Me dijeron que “la mierda ocurre”.

-Cuando sus compañeros se enteraron que habían sido engañados, ¿cómo reaccionaron?

-Yo era segundo en el mando. Mis marines me preguntaban por qué estábamos matando a tantos civiles. “¿Tú puedes hablar con el teniente?”, me preguntaron. “Diles que tiene que haber retenes adecuados, preparados por los ingenieros de combate”. La respuesta fue: “No”. En el momento en que los marines descubrieron que era una gran mentira, enloquecieron más.

Nuestra primera misión en Iraq no fue para dar apoyo humanitario, como decían los medios, sino para asegurar los campos petroleros de Bassora. En la ciudad de Karbala usamos la artillería por 24 horas. Fue la primera ciudad que atacamos. Yo pensé que íbamos a darle ayuda médica y alimenticia a la población. No. Seguimos de largo hasta los campos petroleros. Antes de llegar a Iraq, estuvimos en Kuwait. Llegamos en enero de 2003 y nuestros vehículos estaban llenos de comida y medicina. Le pregunté al teniente qué íbamos a hacer con los suministros, pues apenas cabíamos nosotros con tantas cosas dentro. Me dijo que su capitan le había ordenado dejar todo en Kuwait. Poco después nos dieron la orden de quemarlo todo: alimentos y suministros médicos humanitarios.

-Usted también ha denunciado el uso del uranio empobrecido

-Tengo 35 años y sólo conservo el 80 por ciento de mi capacidad pulmonar. Me han diagnosticado una enfermedad degenerativa de la columna vertebral, fatiga crónica y dolor en los tendones. Antes, todos los días corría 10 kilómetros por puro placer, y ahora solo puedo caminar entre 5 y 6 km todos los días. Tengo temor de tener niños por eso. Mi cara está inflamada. Mira esta foto (me muestra la imagen que aparece en la credencial de la Feria del Libro), me la tomaron poco después de regresar de Iraq. Parezco un Frankenstein. Todo eso se lo debo al uranio empobrecido, ahora imagínate lo que estará pasando con la gente en Iraq.

-¿Qué ocurrió cuando regresó a Estados Unidos?

-Me trataron como un loco, un cobarde, un traidor.

-Sus superiores han dicho que es mentira todo lo que ha contado.

-La evidencia contra ellos es abrumadora. El Ejército norteamericano esta agotado. Mientras más tiempo dure esta guerra, más posibilidades habrá de que mi verdad aparezca.

-El libro que usted ha presentado en Venezuela está editado en español y en francés. ¿Por qué no se ha publicado en Estados Unidos?

-Las editoriales han exigido que elimine los nombres reales de las personas que están involucradas en su historia y que presente la guerra en Iraq como envuelta en una neblina, menos crudamente. No estoy dispuesto a hacerlo. Editoriales como New Press, supuestamente de izquierda, se negaron a publicarlo porque temían verse envueltas en un pleito presentado por la gente involucrada en el libro.

-¿Por qué medios como The New York Times y The Washington Post jamás reprodujeron su testimonio?

– Yo no repetía el cuento oficial, de que las tropas estaban en Iraq para ayudar al pueblo, ni repetía que los civiles morían por accidente. Me negué a decir eso. No había visto ningún disparo accidental contra los iraquíes y me negué a mentir.

-¿Ha cambiado esa actitud?

-No. Lo que han hecho es incorporar opiniones y libros de personas con objeciones de conciencia: que están contra la guerra en general o que participaron en la guerra, pero no tuvieron este tipo de experiencia. Se resisten todavía a mirar de frente la realidad.

-¿Tiene fotografías o documentos que prueben lo que usted nos ha contado?

-No. Me quitaron todas mis pertenencias, cuando me ordenaron regresar a Estados Unidos. Regresé de Iraq solo con dos armas: mi mente y un cuchillo.

-¿Habrá alguna salida a corto plazo para la guerra?

-No. Lo que veo es una misma política entre demócratas y republicanos. Son la misma cosa. La guerra es un negocio para ambos partidos, que dependen del Complejo Militar Industrial. Necesitamos un tercer partido.

-¿Cuál?

-El del socialismo.

-Usted ha participado en un taller cuyo título es “Estados Unidos: La Revolución es posible”. ¿Cree que realmente que habrá revolución en EE.UU.?

-Ya comenzó. En el sur, donde yo nací.

-Pero esa ha sido tradicionalmente la zona más conservadora del país.

-Después del Katrina eso cambió. Nueva Orleáns se parece a Bagdad. La gente del sur está indignada y se pregunta todos los días cómo es posible que se atrevan a invertir en una guerra inútil y en Bagdad, cuando no lo han hecho en Nueva Orleans. Recuerda también que en el Sur se inició la primera gran rebelión del país.

-¿Iría usted a Cuba?

-Admiro a Fidel y al pueblo de Cuba y por supuesto, si me invitan, yo iré a la Isla. No me importa qué me diga mi gobierno. Nadie controla a dónde yo voy.

-¿Sabe usted que el símbolo del desprecio imperial hacia nuestra nación es una fotografía de marines mientrs orinaban sobre la estatua de José Martí, el Héroe de nuestra Independencia?

-Si, lo sé. En el Cuerpo de Marines nos hablaban de Cuba como una colonia de los Estados Unidos y nos ensañaron algo de Historia. Parte de la formación de un marine es aprender algunas cosas de los países que habrá que invadir, como dice la canción.

-¿La canción de los marines?

-(Canta) From the halls of Montezuma, to the shores of Tripoli… (Desde las salas de Montezuma hasta las playas de Trípoli…)

-Es decir, los marines quieren estar en todo el mundo.

-El sueño es dominar al mundo…, aunque por el camino nos conviertan a todos en asesinos.

………………

Jimmy Massey es actualmente uno de los principales activistas de la organización Veteranos de Iraq contra la guerra (Iraq Veterans Against the War, IVAW)

Bush llora, pero mientras esconde satélites y desestabiliza Bolivia

septiembre 10, 2007

En el recién publicado libro de entrevistas al presidente, George Bush, verdugo de Iraq y apóstol de los neoconservadores, confiesa que llora: “Tengo el hombro de Dios para llorar. Y lloro mucho. Lloro mucho en mi trabajo. Apuesto a que he derramado más lágrimas de las que usted puede contar. Derramaré unas cuantas mañana”.

Y mientras Bush llora, el sistema de radar Graves (Francia) ha detectado en sus 16 meses de funcionamiento entre 20 y 30 satélites secretos, todos propiedad de Estados Unidos. La Red de Vigilancia Espacial de Departamento de Defensa de Estados Unidos, considerada el principal recurso mundial de catalogación de satélites artificiales, proporciona detalles de satélites militares de otros países, con independencia de que éstos deseen revelar los detalles o no. Sin embargo, Estados Unidos se reserva el derecho de ocultar los suyos.

Los franceses comunicaron a sus colegas norteamericanos las discrepancias encontradas entre su Red de Vigilancia y las observaciones del radar Graves. La respuesta de los norteamericanos fue que “si no están en su listado, entonces no existen”. Para acabar con este “monopolio del espacio” por parte de Estados Unidos, Francia y Alemania han comenzado a plantearse la creación de un programa de vigilancia espacial en la UE.

En Bolivia, los medios acaban de sacar a la luz el “Plan para tumbar al indio”, elaborado por la oligarquía del país y financiado por Estados Unidos, que pretendía poner fin a la Asamblea Constituyente, derrocar a Evo Morales y convertir al alcalde de Potosí, René Joaquino, en el próximo Presidente. Al viejo estilo del siglo XX, como recordarán Mossadeq, Arbenz o Allende (de cuya caída del poder y asesinato a manos de Pinochet se cumplen mañana 34 años).

Y mientras Bus sigue llorando, las familias negras y latinas son las principales víctimas de la crisis hipotecaria en Estados Unidos, su aliado marroquí muestra su absolutismo y los palestinos siguen muriendo en Gaza. Pero el tiempo del hombre más poderoso del mundo se emplea en llorar, ya que él mismo confiesa que casi no tardó en tomar la decisión de invadir Iraq. Y que cuando deje de ser presidente no le veremos “matando el tiempo en la ONU”. Porque si para algo es presidente, es para ganar dinero, como ha demostrado su nepotismo en Iraq y en Nueva Orleans.

Menos hipocresías George. Sabemos que, si lloras, lo haces de alegría. Mientras tú ganas millones vendiendo armas y construyendo carreteras iraquíes con asfalto estadounidense, un número incontable de personas de todo el mundo lloran de verdad. Y por tu culpa.

bush

El ejército de EE.UU. al borde del colapso

agosto 22, 2007

“The Observer” escribe que las fuerzas armadas de EEUU se encuentran al borde del colapso debido a los problemas crecientes en Iraq y Afganistán.

El periódico analiza la situación creada en el ejército estadounidense como consecuencia de las campañas en Irak y Afganistán y llega a conclusiones desconsoladoras. En opinión del semanario británico, el cansancio de las tropas que operan en los dos países ha alcanzado un nivel tal que está en entredicho la posibilidad misma de seguir llevando a cabo acciones armadas.

“The Observer” no se limita a la constatación sino que cita ejemplos concretos de la desmoralización creciente. En particular, se trata del aumento de casi en un 200% del número de desertores y de los trastornos síquicos en los soldados. Ha cambiado también la actitud ante el servicio. Del ejército se registra un éxodo masivo de oficiales y de especialistas. Por ejemplo, de la Academia West Point, considerada un establecimiento educacional de élite en EE.UU. se han dado de baja anticipadamente unos 3 .000 cadetes en los últimos años, algo que no ocurría desde hace más de tres décadas.

Existen también problemas graves en el abastecimiento tecno-militar de tropas. Según los datos citados por el “The Observer”, las guerras en Iraq y Afganistán han llevado a un desgaste total o exterminio de un 40% de las armas y equipos del ejército de EEUU. Las pérdidas en este campo se calculan en 212 mil millones de dólares. Ni hablar de las sumas astronómicas que EEUU gasta anualmente en ambas campañas.

Pero la conclusión mas trágica es que no se perfila una salida de la situación existente, considera Alexander Konovalov, presidente del Instituto de Evaluaciones Estratégicas.

Ha transcurrido mucho tiempo desde que el presidente Bush proclamó la victoria en Iraq y anunció que la guerra había terminado. Desde entonces más de tres mil ataúdes de zinc han partido desde Irak a EEUU, viaje que no ha terminado. No existe tampoco esperanza alguna en que EEUU logre crear un gobierno local que se haga responsable de la situación en el país.

Crecen las bajas de EEUU en Afganistán también. Y todo ello genera inquietudes en la sociedad estadounidense, tan dividida hoy como a principios de los 70. Parece evidente que aquel deseo de “cread dos, tres… muchos Vietnam” empieza a realizarse.

El video del norteamericano decapitado en Iraq fue montaje de la CIA

julio 18, 2007


Detalles de cómo se montó la operación en Internet para difundirlo, las diversas anomalías que prueban el fraude, y las incoherencias en que incurrieron sus autores

MANUEL FREYTAS *

El video con la escenificación de la supuesta decapitación de Nicholas Berg, un ciudadano estadounidense, a manos de un grupo islámico, se difundió originalmente por las cadenas televisivas Fox News, CNN y BBC, norteamericanas las dos primeras e inglesa la tercera.

APEscena de la falsa decapitación
montada por la CIA. (Foto difusa)

El documento se conoció el día 12 de mayo y causó conmoción mundial. Al día siguiente su “autenticidad” fue confirmada por la CIA, la cual señaló que el autor de la decapitación era el “terrorista” jordano Abu Moussab Zarkaui.

La existencia de estevideo —según varias fuentes— fue dada a conocer por los corresponsales de la agencia de prensa Reuters, en Dubai, el día 12 de mayo pasado.

Supuestamente, y sin saber quién les avisó, las cadenas Fox, CNN, y BBC tomaron, una hora más tarde, las imágenes del sitio Web http://www.al- ansar.biz/, y comenzaron su difusión masiva por todo el planeta.

Misteriosamente, y después de ser tomadas sus imágenes por las tres grandes cadenas, el video “desapareció” del servidor donde se encontraba alojado, por lo que el resto de las cadenas, incluidas las árabes, no pudieron difundir dicho documento.

Esta situación generó que el monopolio de la difusión del video quedara centralizado en Fox News, CNN y BBC, identificadas por los expertos como tradicionales usinas mediáticas de la CIA.

El sitio de Internet donde originalmente se publicó el video estaba albergado en una sociedad ubicada en Malasia, que lo retiró del sitio de Internet, de manera que en la actualidad estevideo no existe más.

El nombre de dominio, o sea la propiedad de la dirección Internet pertenecía a la Arab Press House, una sociedad de prensa con sede en Londres y sin vínculo alguno con los islamistas.

LA FALSIFICACIÓN

Posteriormente en el sitio Web árabe La Voz de Aztlan (http://www.aztlan.net/berg abu ghraibvideo.htm) se publicaron estudios y evidencias que demostraron, a través de un análisis de las tomas, que el video que exhibe la decapitación de Nicholas Berg es una falsificación.

Los responsables de la Voz de Aztlan sostienen que el video fue analizado —a través de su sitio— por centenares de expertos en trucado cinematográfico, médicos, y distintos especialistas, quienes estudiaron el video y llegaron a la conclusión de que se trata de un montaje.

Sostienen que el referido website http://www.al-ansar.biz fue cerrado tan pronto como las grandes cadenas informativas ya citadas comenzaron a difundir el video por todo el planeta.

Las cadenas informativas mostraban el video con titulares como “Terroristas islámicos descabezan a norteamericano en Iraq”, y proyectaban solamente segmentos cortos del video falso.

Con el video completo se pudieron comprobar con más precisión algunas anomalías que a simple vista resultaban evidentes, datos que se fueron confirmando cuando realizaron un análisis más minucioso.

Estas anomalías del video, que —según La Voz de Aztlan— confirman el fraude, fueron detalladamente analizadas en varias tomas que el lector puede ver en http://www.aztlan.net/berg abu ghraib video.htm.

LAS INCOHERENCIAS

— El video ha sufrido un montaje para resaltar la escena de la decapitación, pero el montaje del sonido es diferente del montaje imagen. La banda parece haber sido sonorizada después, de manera que es imposible saber si la voz del que lee el comunicado condenatorio es la del asesino, y si los gritos son de la víctima.

— La ridícula vestimenta de los secuestradores está muy alejada de la típica vestimenta de los resistentes iraquíes, los cuales se encuentran en medio de una sangrienta guerra, la necesidad del “uniforme” de los terroristas, todos idénticos en el video, responde más al objetivo mediático del rodaje y la acción.

— Berg se presenta sentado sobre una silla idéntica a aquellas visibles en las fotos de tortura empleadas en la prisión de Abu Ghraib en Bagdad.

— Los personajes enmascarados se presentan como islamistas y chorrean de odio. Uno de ellos lleva un anillo de oro en el dedo —cosa que está estrictamente prohibida entre los fundamentalistas islámicos—, saca un cuchillo y lo degüella.

— Dos de los “terroristas árabes” llevan su mano izquierda a la cara durante la escena. Es un gesto que no es corriente y se trata de una inadvertencia, pues en la cultura árabe la mano izquierda está reservada a la higiene, no debe estar nunca en contacto con la cara.

— El método empleado, la degollación de la víctima sirviéndose de un cuchillo sierra militar tiende a reproducir el ritual de Abraham y está completamente inadaptado para la circunstancia.

— Las decapitaciones son generalmente efectuadas de un fuerte golpe seco, utilizando una espada o sable pesado bien afilado, incluso cuando se trata de un hacha.

— Durante sus estadías en Iraq, Berg trabajó sobre la torre de la prisión de Abu Ghraib, prisión tristemente célebre por las torturas efectuadas allí por los soldados estadounidenses.

— Nicholas Berg fue arrestado sin sus documentos de identidad por el comandante de las fuerzas de la Coalición que ocupan Iraq el 24 de marzo. Por tal razón fue encarcelado supuestamente mientras duraba su identificación.

— Las fuerzas de la Coalición que ocupan Iraq descubrieron antes de la difusión del video un cuerpo decapitado que identificaron como el de Nicholas Berg. El cadáver fue repatriado hacia los Estados Unidos en donde fue inhumado.

LA MARCA DE LA CIA

El 12 de mayo, y a través del video con la ejecución del decapitado, la CIA promovió otra “aparición de Al Qaeda” con el evidente objetivo de “neutralizar” o sacar de escena la campaña mediática con fotografías de presos iraquíes torturados que —según los últimos sondeos— llevó a Bush al más bajo nivel de popularidad de toda su presidencia.

El video de la decapitación, entregado a las cadenas imperialistas por un sector de la CIA que responde a la campaña electoral de Bush, fue mostrado para desestimular el interés por las torturas de soldados estadounidenses a presos iraquíes, poniendo a la resistencia árabe como más “bárbara” que los norteamericanos y, con ello, desplazar a Bush y su administración de la escena del escándalo.

La metodología utilizada resulta reiterativa y casi de manual:

A) Un grupo islámico identificado como perteneciente a Al Qaeda ejecuta un asesinato o una acción terrorista.

B) Durante la ejecución del hecho se cita al Corán y a la guerra santa, y profieren amenazas contra Bush, EE.UU., o líderes de poblaciones europeas.

C) Las cadenas informativas internacionales (diarios, radios y televisión) , principalmente inglesas y norteamericanas, le dan una inmediata difusión internacional masiva al hecho.

D) Horas después de producido el atentado o el asesinato, la CIA sale a “confirmar” al grupo como perteneciente a la Al Qaeda, y a revelar las “identidades” de los jefes terroristas que manejaron la operación.

E) Los funcionarios de la Casa Blanca, con Bush a la cabeza, salen a condenar el hecho y a reinvindicar la “guerra contraterrorista”.

Quien quiera confirmar esta metodología, no tiene nada más que esperar la próxima “aparición de Al Qaeda” y anotar los pasos secuenciales.

Desde el 11-S para acá, estas operaciones de la CIA con el “terror de Al Qaeda”, sirvieron, entre otros objetivos, para justificar la invasión y la ocupación militar de Afganistán y de Iraq.

Hoy la CIA pro-Bush utiliza estas operaciones psico-mediáticas para seguir en el control de la Casa Blanca, en tanto que los demócratas utilizan a otro sector de la CIA y de la inteligencia estadounidense para arrebatarle la administración del Imperio (y los negocios) a la familia Bush.

* Fragmentos tomados de Rebelión

 

(Fuente: Granma)

EEUU consume más petróleo cada día que todas las demás potencias económicas juntas

julio 18, 2007

Para que luego digan que fueron a Iraq a liberar al pueblo, llevar la democracia, etc, etc, etc…

Gráfico del consumo diario de petróleo de EEUU