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Los pobres son necesarios

septiembre 30, 2007

Presuntos expertos en desarrollo de la Universidad de Harvard sostienen que el mundo globalizado es una pirámide cuya base es la pobreza y que esa pobreza es necesaria para que todo se mantenga y funcione. Aceptar esto significa regresar a la sociedad  profundamente injusta de la Edad Media

[…]

Que la pobreza es la base del mundo globalizado neoliberal es innegable. El último informe de la Oficina Federal del Censo de EEUU reveló que en el país más rico de la Tierra ya hay 37 millones de pobres (casi un 13%), que los pobres no cesan de aumentar en ese país desde hace cuatro años y que también aumentan los pobres blancos, no solo negros e hispanos. En la próspera Alemania, el número de ciudadanos bajo el umbral de la pobreza ha pasado en cinco años del 12,1% al 13,5%.

En el mundo, denuncia UNICEF, mueren cada día 4.000 niños y niñas porque 400 millones de niños y niñas -casi la quinta parte de la población infantil del mundo-carecen incluso del mínimo de agua potable necesario para sobrevivir. Y eso es pobreza. Según el PNUD (oficina para el desarrollo de ONU) ¡cada tres segundos!, en algún lugar de planeta, muere un niño por causas relacionadas con el hambre.  También  aumenta el número de niños pobres en países ricos. Según el informe “Pobreza infantil en países ricos en 2005” en los países de la OCDE (los más desarrollados) hay entre ¡40 y 50 millones de niños pobres! Y la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación (FAO) calcula que uno de cada siete habitantes del planeta pasa hambre. Son 852 millones de seres humanos que no pueden alimentarse todos los días o en muchos días. Pobreza significa cientos de millones de dolor, de angustia, de sufrimiento, de indignidad.

Pretender que la pobreza es necesaria para que el mundo funcione es una canallada. Es regresar a la sociedad atrozmente estratificada y profundamente injusta de la Edad Media, es volver a la insoportable organización social esclavista de los tiempos de Roma republicana o imperial… y de siglos posteriores. Es pretender que hay dos clases de seres humanos: una mayoría que sufre y paga las consecuencias y una minoría muy minoritaria que se monta sobre las espaldas del resto la Humanidad y derrocha obscenamente.

Esos pretendidos “expertos” son voceros, mercenarios y estómagos agradecidos del vigente dogma económico neoliberal, el de la libertad ilimitada para el capital (sobre todo financiero), la desaparición de normas y controles, la privatización a ultranza de lo público y la reducción del Estado hasta el enanismo (salvo para guardar el orden ante reacciones y reivindicaciones de los de abajo, base de la pirámide).

Conviene recordar un escrito del periodista Miguel Ángel Bastenier a propósito del desastre de Nueva Orleáns: “En el golfo de México, un huracán ha rendido, indirecta pero cruentamente, homenaje a Keynes, al Estado-Providencia, al Estado-Nación, tan  vituperado en general como necesario. La debacle del Katrina remacha lo que la realidad prueba cotidianamente, que el neoliberalismo no sirve para defender al ciudadano; que el Estado es todavía insustituible. Neoliberalismo, licuefacción del Estado, confianza ciega en el mercado, y que el resto corra a cargo de las ONG, es igual a la ley de la selva. El Estado es todavía lo que nos separa de una barbarie”.

O superamos el dogma neoliberal –política, económica y culturalmente hablando- o el neoliberalismo acabará con la Humanidad.

 

Xavier Caño

CCS España

A un año en el Zócalo…AMLO

agosto 13, 2007

Para los que dicen que el PSOE es socialista,

Para los que creen que el Gobierno español es de izquierdas,

El discurso íntegro de López Obrador, legítimo presidente de México, el 1 de julio en el Zócalo:

México, DF. Andrés Manuel López Obrador, “presidente legítimo”, durante la concentración en el Zócalo capitalino.

La Jornada / Carlos Ramos Mamahua

Discurso íntegro de Andrés Manuel López Obrador

La Jornada

01/07/2007 17:05

Amigas y amigos:

Muchas gracias a todas, a todos ustedes.

 

Muchas gracias a los dirigentes del Frente Amplio Progresista, a los dirigentes del PRD, del PT y de Convergencia.

 

Muchas gracias a los integrantes de las redes ciudadanas.

 

Muchas gracias a los integrantes de las organizaciones sociales y sindicales.

 

Muchas gracias al jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Marcelo Ebrard.

 

Muchas gracias todos ustedes.

 

Es un orgullo y una satisfacción ver de nuevo el Zócalo, corazón político de México, desbordado de entusiasmo, con hombres y mujeres concientes, libres y dispuestos a seguir participando en la transformación de nuestro país.

 

Saludo a ustedes, llegados de todas las regiones de la República. Rindo homenaje a los integrantes de este movimiento que forma parte de lo mejor de nuestro país.

 

A los pobladores del campo y la ciudad que trabajan y se esfuerzan todos los días para sacar adelante a sus familias en medio de adversidades crecientes.

 

A los jóvenes, a las mujeres, a los campesinos, a indígenas, a los maestros, a los profesionistas, a los obreros, a los comerciantes, a los pequeños y medianos empresarios, a los artistas, a los intelectuales, que con su esfuerzo y creatividad, sostienen al país y luchan cívicamente por una sociedad mejor.

 

Aquí, de nuevo, se reafirma que el despertar intensificado de las conciencias de millones de mexicanos, no es algo efímero ni pasajero, sólo producto de un proceso electoral. Es algo más profundo: es la convicción de cada uno, de cada una, a favor del cambio verdadero convertida ya en voluntad colectiva.

 

A un año del fraude electoral, podemos decir con orgullo y decisión, que la derecha y sus aliados se equivocaron. Aquí estamos, aquí seguimos, convencidos más que nunca de la necesidad de llevar adelante un proyecto alternativo de nación.

 

Esta gran asamblea informativa fue precedida por una jornada para recabar aun más testimonios sobre el fraude electoral. A un año de distancia no sólo nosotros, sino muchos mexicanos más, que no votaron por nosotros, sabemos que nos hicieron trampa y que la mafia impuso a un presidente espurio.

 

Me afirmo y nos reafirmamos: ganamos la elección presidencial, de eso no tenemos la menor duda.

 

Las pruebas están en los propios documentos oficiales y, por si fuera poco, los principales responsables del fraude han confesado con cinismo su fechoría.

 

Ahí está ese traidor a la democracia, Vicente Fox, que se queja de que no pudo destituirme con el desafuero, pero que creyó desquitarse el 2 de julio; o Manuel Espino, presidente del PAN, que sostuvo que una semana antes del día de la jornada electoral, llegaron a un acuerdo con ocho gobernadores del PRI para que les ayudaran a inclinar la balanza a favor del candidato de la derecha.

 

A esto habría que agregar el descaro de la cacica sindical Elba Esther Gordillo y de muchos otros miembros de la mafia política, también integrada por banqueros, representantes empresariales y periodistas deshonestos. Todos ellos se han ufanado del fraude que cometieron con tal de evitar el cambio verdadero en el país.

 

 

Como es obvio, ni siquiera pueden alegar que ganaron una batalla; se llevaron a su escondrijo el aparato electoral, muy otra cosa. Como este acto demuestra, nosotros seguimos de pie y enarbolando con optimismo y firmeza la bandera del cambio democrático y ellos andan a salto de mata, escoltados, como si trasladaran el arca perdida, en una burbuja, escondiéndose de la gente.

 

 

Ante ustedes sostengo, con argumentos, que el gobierno ficticio no podrá implantarse legítimamente. En primer término porque, como lo estamos constatando, se da en México un cambio de mentalidad en un amplio sector del pueblo que no acepta vivir sin democracia.

 

 

Además, hay un antecedente histórico fundamental: la derecha en nuestro país sólo ha prevalecido transitoriamente. Y siempre con resistencia popular.

 

 

El pueblo de México tiene alma colectiva, libertaria y progresista.

 

 

Y por si fuera poco, el modelo económico que defienden, no sólo no representa ninguna alternativa para enfrentar los grandes y graves problemas nacionales, sino que profundiza más al deterioro en todos los órdenes de la vida nacional.

 

 

¿Ustedes creen que cumpliendo al pie de la letra la agenda del Fondo Monetario Internacional, nuestro país va a salir adelante?

 

 

Claro que no. Eso es lo que están haciendo los usurpadores.

 

 

Ya impusieron la reforma a la Ley del ISSSTE, para perjudicar a dos millones y medio de trabajadores al servicio del Estado, incluidos todos los maestros, que deberán pagar más por el derecho a la pensión, trabajarán más tiempo para jubilarse y, al final de toda una vida de trabajo, sólo recibirán la mitad de su salario.

 

 

Aquí aprovecho para reiterar nuestro compromiso de derogar, en cuanto las condiciones lo permitan, esta ley injusta, porque más temprano que tarde va a triunfar nuestro movimiento.

 

 

No es casual que el 12 de abril de 2007, Rodrigo Rato, presidente del Fondo Monetario Internacional y ex ministro de finanzas del gobierno derechista de España, durante la presidencia de José María Aznar, haya declarado eufórico que felicitaba al gobierno usurpador por la reforma a la Ley del ISSSTE, y le recomendara que hiciera lo mismo con la llamada reforma fiscal y, posteriormente, con la energética.

 

 

Y días después, el pelele de Calderón declaró que impulsaría la reforma fiscal y ahora ha enviado al Congreso una iniciativa con ese propósito.

 

 

¿Qué es realmente la llamada reforma fiscal? Simple y llanamente significa aumentar los impuestos a la mayoría de la población. Afectar a los pobres, a profesionistas independientes, a pequeños y medianos comerciantes y empresarios, al endeble sector productivo del país, sin tocar para nada los privilegios fiscales de los potentados y del sector que se dedica a la especulación financiera.

 

 

Dicen que no afectará a los pobres. Eso es falso. ¿Acaso no están proponiendo un impuesto especial a la gasolina? Y como todos sabemos, si aumenta el precio de la gasolina, seguirán los aumentos en todos los artículos de primera necesidad.

 

 

Pero no sólo eso, pretenden cobrar más impuestos a los trabajadores y a la clase media a la que tratan con saña desagradecida. Y todo, sin tocar el oneroso gasto burocrático.

 

 

No olvidemos que los funcionarios públicos de México se dan la gran vida, son de los mejores pagados del mundo, y que tan sólo la partida para el fondo de ahorro de los altos funcionarios públicos, incluidos los legisladores y magistrados, ministros de la Corte, implica cuatro mil millones de pesos.

 

 

Es claro pues que si el gobierno apócrifo quiere tener ingresos no hace falta ni aumentar ni crear nuevos impuestos. Todo es cuestión, como lo hemos propuesto siempre, de combatir la corrupción, de aplicar un plan de austeridad republicana y terminar con los privilegios fiscales.

 

 

No vamos nosotros a dejar de insistir en que debe de reducirse el costo del gobierno al pueblo, le cuesta mucho al pueblo de México mantener al gobierno.

 

 

No queremos que sigan los salarios altísimos, mientras hay desempleo y pobreza en nuestro país.

 

 

No queremos gobierno rico con pueblo pobre. Tenemos que terminar con todos los privilegios de la alta burocracia, más temprano que tarde vamos a suspender todo ese trato privilegiado.

 

 

No se nos puede olvidar que un ministro de la Corte en nuestro país gana 500 mil pesos mensuales. No podemos aceptar sin protestar que se esté entregando una pensión más otros bienes y servicios a Carlos Salinas de Gortari.

 

 

No queremos que se siga entregando a Salinas de Gortari 160 mil pesos mensuales de pensión.

 

 

No queremos las pensiones millonarias para los ex presidentes. Se tiene –repito— que reducir el gasto del gobierno al pueblo.

 

 

Desde esta plaza pública, hago un llamado respetuoso a diputados y senadores del Frente Amplio Progresista a que por ningún motivo aprueben la llamada reforma fiscal.

 

 

Cero, lo repito, cero negociación con quienes sostienen una política contraria al pueblo y entregan la soberanía nacional al extranjero.

 

 

Quieres quieren hacer la política tradicional tienen con que hacerlo. Nosotros estamos por hacer una nueva política, nada de negociaciones con la derecha, que lo deshumaniza todo.

 

 

No podemos nosotros secundar, no podemos ser una izquierda legitimadora, mucho menos podemos adherirnos como comparsa a la agenda del Fondo Monetario Internacional.

 

 

No queremos nada con esa política antipopular y entreguista. Que quede claro.

 

 

Debe entenderse que no nos oponemos por oponernos. Lo legítimo en nuestro caso –como ya lo dije– es no adherirnos como comparsa a la estrategia que insiste en mantener el atraso del país y el empobrecimiento del pueblo.

 

 

Nuestra agenda es muy distinta. Para nosotros es imprescindible cambiar la política económica. Sostenemos que debe haber crecimiento económico y generación de empleos.

 

Llevamos 24 años aplicando la misma política económico y no hay crecimiento de la economía y si no hay crecimiento de la economía, no hay empleos ni bienestar.

 

 

No aceptamos que por el abandono a las actividades productivas y al campo, México, nuestro país, se haya convertido en el mundo en el país que más mano de obra exporta al extranjero. El país que más mano de obra expulsa al extranjero.

 

 

Según cifras oficiales, cada año 600 mil mexicanos se exilian por necesidad en Estados Unidos, se ven obligados a cruzar la frontera, para buscar algo que mitigue su hambre y su pobreza.

 

 

Hay gente que puede pensar que en este, como en otros casos, se trata de rezagos que vienen de tiempo atrás, pero lo cierto es que son problemas nuevos, originados fundamentalmente por la política económica aplicada en los últimos años. Antes la migración era moderada y se daba en el centro y norte del país; ahora es masiva y la gente está saliendo de casi todos los estados de la República.

 

 

Ha llegado a tal extremo este fenómeno migratorio que los indígenas, que por siglos habían permanecidos arraigados a sus tierras y a sus culturas comunitarias, hoy se ven obligados a emigrar como única alternativa de sobrevivencia.

 

 

Es obvio que esta realidad tiene que ver con el estancamiento económico, con el abandono del campo, con la ruina de las actividades productivas y con la falta de empleos. Esta sangría es la prueba más contundente de que no funciona la política económica que se viene aplicando desde hace más de dos décadas.

 

 

Sin embargo, este que es un asunto central, este y otros graves problemas nacionales, como el de la corrupción, la impunidad, la pobreza, no aparecen en la agenda del gobierno usurpador, ni siquiera se discuten estos temas en la Cámara de Diputados y de Senadores y, como es obvio, tampoco son temas de reflexión y análisis en los medios de comunicación, en la mayoría de los medios de comunicación, porque hay honrosas excepciones.

 

 

La llamada sociedad política tiene, como es evidente, otros intereses. No les importa realmente el destino del país y mucho menos el sufrimiento de la mayoría de nuestro pueblo.

 

 

En esto estriba, para que nadie se confunda, nuestra diferencia de fondo. Son dos proyectos distintos y contrapuestos de Nación.

 

 

Nosotros, como se comprenderá, no podemos aceptar que mientras crece el desempleo, el hambre, la migración, la pobreza, la inseguridad, el gobierno sea un perpetuo comité de bienvenida a la minoría rapaz.

 

 

Nosotros, por ejemplo, consideramos que no se puede enfrentar el problema de la inseguridad y la violencia sólo con medidas militares y policíacas, con cárceles, con amenazas de mano dura, con leyes más severas.

 

 

Sin justicia social no hay garantía de seguridad ni de tranquilidad ni de paz social. La solución de fondo, la más eficaz y, probablemente la menos cara, pasa por combatir el desempleo, la pobreza, la desintegración familiar, la pérdida de valores y la ausencia de alternativas.

 

 

Por eso desde el principio nuestra estrategia ha sido suficientemente clara. Sabemos que nada bueno se puede esperar de quienes fueron capaces de atropellar la voluntad popular, violar la Constitución y dar un golpe de Estado, para mantener y acrecentar sus privilegios.

 

 

Esta es la razón por la que tenemos como objetivo defender al pueblo y proteger el patrimonio nacional.

 

 

Aquí reitero que seguiremos defendiendo la economía popular y el derecho a los trabajadores a un salario justo. Seguiremos exigiendo un aumento salarial de emergencia y el apoyo a los productores del campo.

 

 

Nuestras acciones seguirán encaminadas a promover la soberanía alimentaria y defender la economía campesina.

 

 

Por eso me uno al llamado ciudadano de la Campaña Nacional por la Soberanía Alimentaria y la Reactivación del Campo y llamo a todos y a todas a hacer lo mismo, porque en la salvación del campo está la salvación de México, y porque sin maíz no hay país.

 

 

Estoy convencido de que para proteger a México hay que defender al campo, a los campesinos y a los indígenas. Qué coman quienes nos dan de comer.

 

 

Participemos en esta campaña para impedir que entre vigor en enero próximo la libre importación de maíz y frijol prevista en el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá.

 

 

Otro tema fundamental es el respeto a los derechos humanos. Es una convicción de nuestro movimiento defender los derechos humanos. No podemos admitir que se sigan atropellando los derechos de los mexicanos, como ha ocurrido en Atenco, Oaxaca y otros lugares del país.

 

 

Demandamos la renuncia y el castigo a Ulises Ruíz y a Mario Marín; exigimos castigo a los responsables de violar los derechos humanos.

 

 

Particularmente en los casos del asesinato de la indígena Ernestina Ascensión Rosario en la Sierra de Zongolica en Veracruz y de la familia asesinada por soldados en un retén en Sinaloa.

 

 

Desde aquí exigimos la libertad de todos los presos políticos en el país, no podemos aceptar que se encarcele a los mexicanos que luchan por la justicia y los derechos del pueblo.

 

 

No queremos que se le de a los luchadores sociales trato de criminales, no aceptamos que estén en las cárceles de alta seguridad, no aceptamos que esté en Almoloya, Flavio Sosa.

 

 

Ahí deberían de estar los grandes ladrones que hay en nuestro país, no los luchadores sociales.

 

 

También nos solidarizamos con los ciudadanos que se oponen al saqueo y destrucción de tierras, bosques, aguas, medio ambiente, del patrimonio cultural y natural de la nación.

 

 

Exigimos el cese de la devastación que realiza la Minera San Xavier en San Luis otosí o la que se pretende consumar en La Parota, en Guerrero.

 

 

Y desde aquí rendimos homenaje a la familia Zamora y al joven asesinado Aldo, de San Juan Atzingo, Estado de México, defensores de la ecología popular.

 

 

Es urgente, siempre lo ha sido, el reconocimiento de los derechos indígenas y las leyes que les corresponden; y nunca está de más insistir, mujeres y hombres a la vez, en la incorporación plena de las mujeres en todos los niveles de la vida del país. Ahora, un movimiento que no sea también feminista, será un movimiento trunco, como lo será un movimiento que no lucha por los derechos de las minorías legales y legítimas, por las sociedades de convivencia, por la legislación que incluya en los códigos penales los crímenes de odio.

 

 

El propósito central de nuestro movimiento, es la transformación del país y reitero, lo vamos a lograr, estoy optimista, estoy seguro, vamos a transformar al país sin violencia, por la vía pacífica, con la revolución pero de las conciencias, con este cambio de mentalidad que afortunadamente ya se inició, y vamos a lograr esa transformación con organización y mucha participación ciudadana.

 

 

¿Verdad que compartimos ese punto de vista, ese ideal?

 

 

(La gente responde con un sí)

 

 

A esto estoy dedicando la mayor parte de mi tiempo, y aquí lo aclaro, porque hay quienes me preguntan: ¿Qué está haciendo el presidente y el gabinete del presidente legítimos?

 

 

Desde luego se sabe poco, porque estamos padeciendo de un cerco informativo, de un bloqueo informativo. Pero estamos trabajando todos los días, estoy dedicando la mayor parte del tiempo y agradezco el tiempo que ustedes le están dedicando a ustedes mismos a construir la organización ciudadana desde abajo, porque yo tengo, como ustedes, la creencia, la convicción, de que el cambio no se va a dar de arriba hacia abajo.

 

 

Ya lo hemos visto, la llamada sociedad política está podrida y el cambio y la transformación que necesita México tiene que darse de abajo hacia arriba, desde los pueblos, con la participación de todas y de todos.

 

 

Solo con ese movimiento vamos a poder sacar al país del atraso en que se encuentra y vamos a poder sacar a nuestro pueblo, y esto es lo más importante, de la pobreza y de la marginación.

 

 

Lo mío, lo nuestro, mis recorridos por el país, no son visitas, sino ejercicios de información y diálogo. De los 2 mil 500 municipios del país, llevamos recorridos 530.

 

 

Allí, en asambleas informativas, de manera conjunta hemos examinado en todas las plazas públicas de los municipios los sentimientos del pueblo y hemos decidido no claudicar, no rendirnos, sino seguir adelante y no permitir que se apague la llama de la esperanza.

 

 

Con este mismo propósito estamos creando la red nacional de representantes del Gobierno Legítimo, la base de la organización ciudadana para transformar al país.

 

 

En esta tarea hemos avanzado mucho. Hemos logrado ya inscribir a muchos mexicanos. Puedo informarles con orgullo que en cuatro meses se han registrado un millón de representantes en todo el territorio nacional. Algo inédito en la historia de México.

 

 

Nuestra meta es contar con 5 millones de representantes hacia finales del próximo año.

 

 

Por eso les quiero pedir a todos ustedes y a muchos más que no pudieron venir, que nos ayuden a cumplir con esa meta. A los representantes que ya están acreditados y que estén dispuestos a colaborar activamente en esta tarea en su colonia, barrio, pueblo o comunidad, o en su centro de trabajo, escuela, organización social o institución civil, les propongo a cada uno de ustedes que inviten y convenzan a cinco vecinos, amigos o compañeros de trabajo o de estudio para que se acrediten como representantes del Gobierno Legítimo de México.

 

 

Que hagamos todos la tarea. ¿Estamos de acuerdo, les pregunto amigas y amigos?

 

 

(La gente responde con un sí)

 

 

Vamos a convencer, a acreditar a cinco, cada uno de nosotros.

 

 

Y que se corra la voz hasta que se cumpla con la meta de cinco millones de representantes del Gobierno Legítimo de México.

 

 

Al final vamos a tener, y ese es el propósito, la organización ciudadana más importante que se haya visto en la historia del país.

 

 

También aquí aprovecho, no quiero dejar pasar el tema. Quiero aprovechar para recordarles que en la Asamblea pasada hicimos un compromiso. Les recuerdo.

 

 

Hicimos el compromiso de que si el gobierno usurpador envía una iniciativa de ley para reformar la Constitución y pretende entregar a particulares el petróleo, sea a nacionales o extranjeros, que en ese momento que se envíe esa iniciativa, sin que media ninguna otra consideración, voy yo de nuevo a convocarles con carácter extraordinario, con carácter urgente, para congregarnos aquí de nuevo, en el Zócalo, y tomar las medidas que sean necesarias.

 

 

De una vez adelantamos: No vamos a permitir la privatización de la energía eléctrica ni del petróleo. La Patria no se vende, la Patria se defiende.

 

 

Amigas y amigos:

 

 

A pesar del acoso, el silencio, del bloqueo, del cerco informativo, y la difamación, seguimos contando con el apoyo y el respeto de millones de mexicanos, hombres y mujeres, comprometidos con justicia, la libertad la democracia.

 

 

En este tiempo ha quedado demostrado que el régimen y sus medios de comunicación no han podido destruir nuestro movimiento. A pesar de que reiteradamente sostienen que ya no significamos nada y que nuestro movimiento se esfumó, aquí estamos. Hemos resistido y creceremos.

 

 

En contraste, nuestros adversarios no podrían sostenerse sin los medios de comunicación. ¿Qué sería del pelele sin la tele?

 

 

Toda la estrategia de control que ellos manejan para imponerse se basa en la manipulación que llevan a cabo los medios de comunicación. Al grado que han envilecido a un número significativo de periodistas y comunicadores y los que no se han dejado someter han sido amenazados, hostigados y asfixiados económicamente.

 

 

Tal es el caso reciente de don José Gutiérrez Vivó que, después de 33 años de transmitir su programa informativo Monitor, fue víctima de ésta perversa estrategia. Desde aquí le expresamos nuestra solidaridad y le decimos que puede contar con nosotros.

 

 

Amigas y amigos:

 

 

Vamos hacia adelante. Este movimiento de transformación nacional ya nadie lo detendrá, porque no depende de una persona, porque ha llegado el tiempo de cambiar de adeveras, porque de la resistencia surgirán las opciones para renovar y construir las nuevas instituciones de la República, la nueva legalidad, la nueva economía, la nueva forma de hacer política y una sociedad menos desigual y más humana.

 

 

Estoy optimista. Sostengo que más temprano que tarde triunfará nuestra causa, todo depende de que no nos cansemos de pensar y de ser como somos. Todo depende de la perseverancia, de la terquedad y de la defensa de nuestros ideales, de la defensa de las causas que defendemos.

 

 

Mantengamos con firmeza nuestras convicciones. Todo depende de que cada uno asuma su responsabilidad y de que nunca perdamos la fe en lo que estamos defendiendo y lo que nosotros representamos para el destino de nuestra Patria.

 

 

Tenemos la razón moral, la razón política y la fuerza del pueblo, ese es el principal recurso, el tesoro de nuestro movimiento y la principal riqueza de nuestro país.

 

 

Conquistemos el derecho a ser libres y hagamos de México un país verdaderamente democrático.

 

 

El futuro es nuestro, es de todos, de las mujeres y de los hombres dignos y libres de nuestro país.

 

 

Muchas gracias a todas y a todos ustedes.

 

 

¡Viva la CND!

 

 

¡Viva este movimiento de las conciencias!

 

 

¡Viva la crítica que también es gobierno!

 

 

¡Viva México!

 

 

¡Arriba los de abajo!

La última reunión de los mentirosos

junio 4, 2007

La cumbre del G-8 la semana próxima probablemente sea el último encuentro de este tipo para los presidentes George W. Bush y Vladimir Putin. Hace siete años, en su primer encuentro en Ljubljana, Eslovenia, Bush miró a Putin a los ojos y de alguna manera descubrió el alma de un caballero cristiano, no la de un policía secreto. La semana próxima, no deberían sorprenderse si ven en el otro un espejo, porque ambos han ejemplificado la arrogancia del poder.

Bush y Putin Tanto Bush como Putin llegaron al poder en 2000, un año en el que sus países bregaban por recuperar el respeto internacional, Rusia del caos de los años de Yeltsin y Estados Unidos del fallido juicio político al presidente Clinton. Cada país creía estar alcanzando una mediocridad amigable. Pero ambos hombres, cuando se encontraron en posiciones de autoridad, gobernaron desde sus posiciones preestablecidas: Bush como un evangelista convencido de que Dios estaba de parte de Estados Unidos y Putin como un egresado de la KGB convencido de que todo el poder proviene de la intimidación y las amenazas.

¿Y cuál fue el resultado? Persuadido de que tenía razón, e indiferente a las opiniones contrarias, Bush se sintió con la libertad de socavar el estado de derecho en Estados Unidos con una vigilancia doméstica sin garantías, una erosión del debido proceso y una defensa de la tortura, sumado a un engaño de la población y a una negativa a escuchar el consejo de los expertos o reconocer los hechos sobre el terreno. Desde los recortes impositivos de 2001 hasta la guerra en Irak, la certeza arrogante de Bush lo llevó a creer que podía decir y hacer cualquier cosa para salirse con la suya.

El daño que infligió la confianza en sí mismo y el autoengaño de Bush se vio agravado por su burda sobreestimación del poder de Estados Unidos. Lisa y llanamente pensó que Estados Unidos podía actuar de modo independiente a la hora de implementar su política exterior porque nadie podía detenerlo. Mientras que su padre alineó el apoyo mundial, y tropas de una docena de países, para la primera Guerra del Golfo, el hijo creía que los aliados eran un obstáculo más que una ayuda; con excepción de Tony Blair, no le importaba tenerlos. Cuatro años más tarde, la arrogancia y la mendacidad de Bush quedaron expuestas a los ojos del mundo entero, incluso el pueblo norteamericano.

Putin también sucumbió a la misma arrogancia de poder. Favorecido por los elevados precios del petróleo, ahora pretende sentarse a horcajadas sobre el mundo como si las calamidades sociales que acosan a Rusia –una población que colapsa, una crisis vertiginosa de sida y tuberculosis y una corrupción que prolifera a niveles impensados por Yeltsin– no importaran. En una reunión de seguridad de alto nivel en Munich el pasado mes de febrero, Putin, que normalmente apela al paradigma reservado, manipulador y confrontativo de la Guerra Fría de lo que representa el comportamiento diplomático ruso, increpó a Estados Unidos con el tipo de lenguaje que no se oía desde que Krushchev dijo “Los enterraremos”. Las acciones norteamericanas fueron “unilaterales”, “ilegítimas” y habían forjado un “semillero de conflictos”.

La evaluación de Putin del unilateralismo norteamericano (si se la despoja de su retórica acalorada) puede ser correcta; el problema es que Putin carece de credibilidad como para ensalzar la moderación en política exterior. Los altos precios del petróleo lo ayudaron a reconstruir y centralizar el “Estado fuerte” que fue su objetivo desde el inicio de su presidencia. Pero sus recientes intentos de utilizar los recursos energéticos de Rusia para una coerción política en Georgia, Ucrania, Bielorrusia y otras partes expusieron a Rusia como un socio poco confiable que pone nerviosos inclusive a los chinos, que no quieren ver un imperio ruso reconstituido en su frontera.

El pueblo ruso, habituado al autoritarismo, quiere que los gobernantes de Rusia sean firmes. Sin embargo, la verdadera prueba de un gobernante no es consentir las expectativas de su pueblo, sino mirar al futuro y emparentar las aspiraciones del país con sus necesidades y capacidades. En esto, la arrogancia de Putin le está haciendo mucho mal a Rusia. Su impulso monomaníaco de centralizar el poder está eliminando el profesionalismo que el país precisamente necesita para florecer. Shell y BP están siendo expulsadas de la industria petrolera en el preciso momento en que la producción de petróleo rusa está cayendo drásticamente. Sus intentos desazonados por contrarrestar el poder norteamericano son igualmente cortos de miras: ayudar a Irán a desarrollar su programa nuclear y venderle armas de alta tecnología a China difícilmente sean el interés estratégico de Rusia a largo plazo.

Como de constumbre, la historia avanza a ritmo acelerado en Estados Unidos. Hoy todos pueden ver los fracasos burdos e históricos de la presidencia de Bush. De hecho, el pueblo norteamericano se adelantó a los historiadores, castigando a Bush al elegir un Congreso demócrata en noviembre de 2006. Mientras tanto, los problemas de Rusia siguen ocultos detrás de las tácticas de mano dura y las arcas infladas por el petróleo de la burocracia autocrática de Putin. Pero el hecho de que los malestares sociales y económicos de Rusia no sean atendidos ha relegado al país a la caída a largo plazo que su presidencia supuestamente iba a revertir.

En el siglo XX, la paridad de la Guerra Fría entre Rusia y Estados Unidos era evidente. Para los rusos, Estados Unidos era un imperio malvado, el mundo de la explotación capitalista y una superpotencia nuclear, pero también cuna de la prosperidad económica y la libertad individual. Para Estados Unidos, Rusia también era un imperio malvado, el mundo del expansionismo comunista y una superpotencia nuclear, pero también cuna de la ciencia, el espíritu y el alma.

Una paridad similar caracterizó a la era Bush-Putin. Sin embargo, a diferencia de Estados Unidos, el pueblo de Rusia todavía no entendió el precio del poder arrogante desenfrenado.

13 razones por las que nunca votaré al PP

mayo 28, 2007

1- Quieren una España unitaria basado en un estado centralizado como el francés o el actual español, donde todo esté en la capital y para ir a cualquier lado tengas que pasar por ella (trenes, aviones, carreteras).2- Están en contra del nacionalismo periférico, ya la vez pactan con partidos nacionalistas para tener mayoría suficiente para poder gobernar, lo se, son más estúpidos los que pactan con ellos sabiendo lo que defienden, pero el objetivo de ambos es estar en el poder.

3- Se basan en la manipulación, la mentira y les interesa que todo sea apocalíptico y terrorífico, les gusta sembrar el terror, parecido a lo que hace EEUU.

4- En sus manifestaciones semanales se puede ver esto:

5- Quieren limitar el uso de otras lenguas oficiales en los territorios autonómicos, solo defienden el castellano como único idioma.

6- Están presente en la mayoría de los casos de corrupción urbanística (valencia, Murcia, Madrid..) luego se quejan que les falta agua y no me estreña, hay zonas con diez campos de golf, macro urbanizaciones privadas, campos de seca los convierten en regadío.. y para ello querían hacer el transvase del Ebro.

7- Defienden la asignatura de religión, el mayor mal de todos los tiempos. Ojala hubiera un estado laico como en Francia pero para ello habría que modificar la constitución. Ahora mismo tenemos un estado aconfesional que se basa en el ejercicio de las distintas confesiones, mayoritariamente la católica que disfruta de un trato muy favorable. Financiación propia ya.

8- Todos y cada uno de los fundadores del PP fueron ministros o ocuparon cargos importantes en la época de Franco.

9- Son unos hipócritas critican las negociaciones con ETA y Aznar hizo lo mismo, la diferencia es que la oposición le apoyó.

10- Buscan valores tradicionales y algunos de sus dirigentes pertenecen a sectas como el opus dei, por ejemplo Aznar.

11- Están en contra de los matrimonios homosexuales porque dicen que el matrimonio se basa entre el hombre y la mujer, sin pensar que están discriminando a un colectivo por su orientación sexual.

12- Están a favor de guerras como la de Irak, en vez de usar la palabra usan la fuerza, una persona con un poco de sentido común sabe que cada cinco terroristas que matas salen diez nuevos y con más ganas de matar y vengarse.

13- Quieren eliminar el impuesto de la donaciones y sucesiones a favoreciendo a las personas con más patrimonio y poder adquisitivo.

Extraído de jackuar.net

El capitalismo

mayo 21, 2007

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El capitalismo es un sistema social. En el capitalismo hay unos que tienen dinero y muchas posesiones y otros que no tienen nada sino su fuerza y su conocimiento, y los que tienen el dinero (los capitalistas) mandan y los que solo tienen su capacidad de trabajo obedecen.

Esos pocos que tienen grandes riquezas no las han obtenido honradamente, sino de explotar el trabajo de muchos. El capitalismo se basa en la explotación de los trabajadores, es un sistema que premia y pone como ejemplo a los ladrones.

Además de explotar y robar, el capitalismo reprime, encarcela y mata a todo el que se rebela contra la injusticia, es decir, contra el sistema.

Las mercancías son uno de los pilares del capitalismo, ya que cuando se compran y se venden dan dinero. Debido a esto, el capitalismo lo convierte todo en mercancías, ya que para él todo puede comprarse y venderse. Y las mercancías tienen otra gran utilidad, ya que sirven para esconder la explotación del pueblo. Las mercancías se compran y se venden en el mercado, que sirve para comprar y vender, pero también para ocultar la explotación. En el mercado, el otro pilar del capitalismo, vemos mercancías, pero no la explotación de los que las hicieron. El capitalismo necesita muchos mercados, pero ahora se le han quedado pequeños y busca un mercado enorme, un mercado mundial.

El capitalismo actual no es igual que el capitalismo de antes. Está en un paso que se llama Globalización Neoliberal. Esta globalización significa que a los capitalistas no les basta con dominar a los trabajadores de uno o varios países, sino que tratan de dominar todo en todo el mundo.

El neoliberalismo es la teoría del capitalismo salvaje contemporáneo. Es la idea de que el capitalismo está libre para dominar todo el mundo. El neoliberalismo es el plan que sigue la globalización capitalista. Básicamente, de lo que trata el neoliberalismo es de dominar a todos.

En la globalización neoliberal, los grandes capitalistas de los países poderosos quieren convertir el mundo en una gran empresa y en un gran mercado, para comprar y vender y para esconder la explotación de todo el mundo. La globalización neoliberal es una guerra de conquista de todo el mundo que hace el capitalismo para dominar mundialmente. A veces es con ejércitos que invaden países débiles, los conquistan y los esclavizan. Pero como la conquista por las armas está mal vista y ayuda a abrir los ojos de la gente, la mayoría de las veces la conquista se hace mediante la economía. Los capitalistas invierten su dinero en otro país o se lo prestan con la condición de que obedezca lo que ellos ordenen. Esta invasión económica es la más terrible, porque cuando el capitalismo entra en un país entran también sus ideas y su cultura capitalista, que es la cultura de la mercancía, la ganancia y el mercado.

Al instalarse en un país el capitalismo neoliberal destruye lo que no le sirve, que son los que no producen, ni compran ni venden, o los que se rebelan al sistema. Y a esos que no le sirven, los desprecia o los elimina. El capitalismo neoliberal quita también las leyes que no le permiten explotar o que limitan sus ganancias. Poco a poco, la globalización neoliberal destruye todo lo que hace que un país sea un país. La globalización liberal quiere destruir a las naciones del mundo para que solo quede una, el país del dinero. Y lo que es diferente a lo establecido por el capitalismo es perseguido.

Abajo y a la izquierda

Pero los explotados de cada país no se conforman, y dicen NO, y se rebelan. Y resisten y no dejan que los eliminen. Aunque todas éstas resistencias individuales no pueden hacer frente a largo plazo al capitalismo, por lo que, igual que hay una globalización neoliberal, debe haber una globalización revolucionaria, una revolución de la rebeldía y la resistencia que luche contra el capitalismo e instaure la justicia, la democracia y la libertad. Unidos todos los movimientos de resistencia anticapitalista será posible, y se cumplirá aquello que dijo una vez Marx de “trabajadores del mundo, uníos”.

Basado en la Sexta Declaración de la Selva Lacandona del EZLN