Posts Tagged ‘Fatah’

¿Alto el fuego?

enero 7, 2009

Tras casi 700 muertos, Israel ha anunciado lo que los medios y la comunidad internacional han llamado un “alto el fuego“. Durante tres horas al día, la maquinaria genocida israelí detendrá sus ataques para permitir la entrada de ayuda humanitaria.

“El ministro Olmert anunció al mundo que el ejército de Israel no matará palestinos durante 3 horas por día, debido a los humanitarios esfuerzos de los presidentes Sarkozy, de Francia, y Mubarak, de Egipto”. “La idea es que los militares israelíes dejen sus armas cada día durante tres horas, de las 13 horas hata las 16 horas, empezando por hoy, en la ciudad de Gaza”, dijeron fuentes militares. Sin embargo, la continuidad de esta medida se estudiará día a día en función de la situación, tal y como precisó el organismo del Ministerio de Defensa que coordina la invasión de Gaza. Todo ello gracias a los loables esfuerzos de Sarkozy, amigo cercano de los sionistas, y de Mubarak, el egipcio que cierra el paso de Rafah.

¿Debemos agradecer a Israel este gesto generoso, esta humanitaria pausa en su batalla (defensiva) contra el peligroso y despiadado terrorismo de Hamas? Eso es lo que nos están diciendo en la tele, olvidando contar que el Estado sionista exigió que los medios trataran la información sobre Gaza como una guerra entre la organización terrorista Hamas y el ejército regular del Estado de Israel, y no como una invasión israelí.

Olmert genocidio Gaza, Vergara

Casi 700 muertos, que se dice pronto, y la única reacción internacional digna ha sido la del (también maligno) Presidente Chávez, que ha condenado enérgicamente la masacre y ha expulsado al embajador israelí de Venezuela. Porque, a pesar de la hipocresía, los dobles raseros y la retórica vacía, aún quedan reductos de moral y dignidad en este mundo. Mientras que han enmudecido todos aquellos que hablan de Cambio, Democracia, Justicia, Libertad, Paz mundial y Alianzas de Civilizaciones, el perverso “dictador” venezolano ha hecho lo que cualquier gobierno mínimamente moral debería haber hecho. Lo que gritaron en vano todos los ciudadanos que han tomado las calles del mundo desde el inicio del genocidio en Gaza.

Porque mientras Israel sigue sin pausa con un plan cuyo fin evidente es acabar con los palestinos de Gaza u obligarlos al exilio para poder entregar la Franja a la corrupta Fatah, vendida al enemigo, los dirigentes del mundo miran hacia otro lado, siempre obedientes y dispuestos a justificar las atrocidades del enemigo.

Setecientos muertos por votar libremente en unas elecciones, setecientos muertos por querer ser libres, setecientos muertos por intentar sobrevivir en la tierra de sus antepasados. Setecientos muertos.

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Considerando la solución de un único Estado

marzo 26, 2008

Khalid Amayreh

Al Ahram WeeklyMuro de apartheid israeli a la altura de Jerusalén

Como consecuencia de la notoria pérdida de tiempo que suponen las negociaciones con Israel, los palestinos de a pie están empezando a considerar un horizonte más amplio con igualdad de derechos para todos.

En vista de que un arrogante Israel no se toma un respiro en la destrucción de la “solución de los dos Estados” y prosigue implacable la expansión de asentamientos en Cisjordania, especialmente en Jerusalén Este, un número cada vez mayor de palestinos, incluidos intelectuales, académicos y la gente normal y corriente están abandonando el objetivo de la “estatalidad palestina”. Su nueva estrategia es la creación de un estado democrático, unitario y laico en toda Palestina-Israel, en el cual árabes y judíos puedan vivir en paz e igualdad.

Los defensores de la solución de un solo Estado sostienen que la relativa a los dos Estados está ya finiquitada y que cualquier Estado palestino que pudiera surgir del actual proceso de paz no sería más que un ente deforme e inviable que perpetuaría el conflicto y la violencia en la región. “Un Estado tal constituiría una fórmula segura para guerras futuras, inestabilidad y turbulencias”, expuso uno de sus postulantes durante un reciente simposio sobre la cuestión celebrado en Ramala.

Sin duda que el apoyo a la solución de un solo Estado no es nuevo entre los palestinos. Durante muchos años, la Organización para la Liberación de Palestina estuvo pidiendo la creación de un estado laico y no sectario en toda la Palestina del Mandato, donde judíos, musulmanes y cristianos tuvieran garantizados los mismos derechos. Las voces a favor de una patria común árabe y judía en Palestina se dejaron oír entre los palestinos –sobre todo en círculos izquierdistas y comunistas- incluso antes de la creación de Israel en 1948.

Sin embargo, los últimos desarrollos, que demuestran el fracaso de supuestos recientes intentos en aras de la paz llevados a cabo a alto nivel, como el de la Conferencia de Annapolis, unidos a la firme negativa de Israel a parar sus actividades de construcción de asentamientos, más la incapacidad y/o falta de voluntad por parte de EEUU para presionar a Israel y que detenga su expansión colonial, están convenciendo a un sector importante de las elites palestinas de que la estrategia de la solución de los dos Estados es inútil e irreal y va en detrimento de los intereses nacionales palestinos.

Palestinian Land Loss

Esta semana, un importante líder de Fatah en Cisjordania, Ziad Abu Ein, exigió que se abandonaran los esfuerzos para establecer un estado palestino en Cisjordania, Jerusalén Este y la Franja de Gaza, sosteniendo que ya es demasiado tarde para que los palestinos puedan alcanzar ese objetivo, dadas las realidades políticas y demográficas existentes. “Nuestro pueblo debería estar dispuesto a vivir en paz con los judíos sin fanatismo ni intolerancia, basando esa convivencia en los principios de igualdad, de vivir y dejar vivir, y de mutuo respeto”, escribió Abu Ein en un artículo publicado el sábado en una página de Internet que creó para reflejar específicamente estas ideas.

Abu Ein hizo un llamamiento a “las naciones del mundo”, a las Naciones Unidas, así como a los judíos israelíes a apoyar y acoger el “deseo de sus hermanos y hermanas palestinas de vivir en paz” en un Estado unitario que se extienda desde el Mediterráneo hasta el Río Jordán. Ese Estado, sostenía Abu Ein, debería verse libre de violencia, racismo y de los esfuerzos de cualquiera de las partes de negar o pisotear los intereses de la otra.

No es seguro que esas ideas de Abu Ein se hubieran acordado previamente con los altos dirigentes de Fatah en Ramala. Sin embargo, resulta de interés que aparezcan en medio de la creciente desilusión de muchos palestinos respecto a las negociaciones de paz con Israel, que hasta el momento no han producido resultado tangible alguno. En efecto, la frustración es evidente a todos los niveles en el interior de Fatah. Esta semana, medios favorables a Fatah citaron “fuentes cercanas a Mahmud Abbas” que expresaban que Abbas estaba ya convencido de la inutilidad de las conversaciones de paz con Israel y que estaba considerando la posibilidad de buscar una alternativa a las mismas.

No se dieron detalles acerca de la naturaleza de esas posibles “alternativas”, pero palestinos bien informados predicen que las opciones podrían incluir una decisión de Abbas de dimitir y declarar muerto el proceso de paz, desmantelando la Autoridad Palestina, o abandonando la estrategia de la solución de dos Estados y adoptando una lucha estilo sudafricano para conseguir la igualdad religiosa y racial en un estado democrático basado en la fórmula “un hombre, un voto”.

Abbas, consciente de las repercusiones negativas de todo eso en sus relaciones con la Administración Bush, se apresuró a negar la información, diciendo que seguía estando comprometido con el proceso de paz y con la solución de los dos Estados.

Sin embargo, está claro que una cifra cada vez mayor de palestinos no está concediendo ya ni el beneficio de la duda a la estrategia de los dos Estados. Se estimaba que entre un 25-35% de palestinos respaldaban la solución del Estado único. Sin embargo, es probable que ese porcentaje se eleve sobremanera si las conversaciones de paz en curso entre Israel y Abbas permanecen en punto muerto.

Esta semana, una encuesta de opinión dirigida por el fiable Centro para la Política y la Investigación, con sede en Ramala, mostró que si se celebrasen nuevas elecciones presidenciales, Ismail Haniyeh, de Hamas, recibiría un 47% de los votos comparado con el 46% que recibiría Abbas. Esas cifras representan un agudo aumento en la popularidad de Haniyeh. Una encuesta anterior dirigida por el mismo centro y equipo en diciembre, le daba a Haniyeh sólo el 37% de los votos comparado con el 56% para Abbas.

La encuesta indica que la firmeza de Hamas frente al duro bloqueo israelí, así como el continuado fracaso del proceso de paz Israel-Abbas, han llevado a más palestinos a apoyar a Hamas. Por su naturaleza misma, esto supone malas noticias para los partidarios de la solución de los dos Estados.

Olmert

Al Ahram Weekly habló con Hazem Al-Kawsmi, uno de los principales defensores del Estado único. Este señaló que la solución de los dos Estados no iba a funcionar, ni ahora ni en el futuro.

“No va a funcionar porque el sionismo no quiere llegar a ninguna solución con los palestinos. Quieren la totalidad de la tierra palestina. Quieren seguir controlando las vidas de los palestinos en cada metro de la Palestina histórica. Quieren controlar el oxígeno que los palestinos respiran, el agua que beben y los alimentos que comen. Quieren controlar las fronteras y proseguir con un gran número de controles y quieren mantener nuestras vidas entre muros, alambradas eléctricas y encarcelamiento absoluto”.

“En los momentos actuales, Israel no está dispuesto a aceptar solución alguna, ni la de los dos Estados ni la del Estado único. Sencillamente, los sionistas no están preparados para llegar a ninguna solución que traiga la paz a la región. Quieren que la paz sea sólo para los israelíes y que los demás se vayan al infierno. Quieren imponer una situación en la que sólo se respeten los intereses sionistas y no les preocupa en nada la situación de quienes están implicados en el conflicto y viven en la región.

Niño palestino tirachinas“Así pues, ya que los sionistas no aceptan en estos momentos ninguna solución y no están dispuestos más que a proseguir con sus designios coloniales, ¿por qué vamos a preocuparnos por lo que ellos podrían aceptar o rechazar? Los palestinos, unidos a todos aquellos que defienden la libertad y la justicia por todo el mundo, deberían iniciar una estrategia construida a partir de la solución de un único Estado, y marchar, paso a paso y con confianza, hacia ese escenario”.

Artículo original en inglés

Palestina en la encrucijada

enero 9, 2008

annapolis - abbas, rice y olmertEl 27 de noviembre de 2007, durante la Conferencia de Annapolis, George Bush exhortó a sus aliados árabes y a europeos a entregar 7.500 millones de dólares a los palestinos, un hecho inusitado en la política estadounidense y que superaba en dos mil millones la petición palestina inicial. Esta enorme cantidad de dinero irá a parar a las manos del presidente de la ANP, Mahmud Abbas, pero el principal beneficiario de la operación será Israel.

La insólita generosidad de Bush está destinada a mantener a flote a una autoridad palestina agotada y abocada a suscribir el nuevo acuerdo que prepara Estados Unidos, pero que le expone a una seria confrontación con su rival ideológico Hamás, a quien los occidentales y sus aliados en la región pretenden vencer no por las armas, sino con el señuelo de la abundancia, una forma hipócrita de prevaricación por el apoyo.

Israel controla el espacio aéreo, terrestre y marítimo del bantustán palestino, así como su espacio aduanero y comercial, el desplazamiento de la población y sus dirigentes políticos, su mano de obra, exportaciones y el suministro de agua, electricidad y alimentos, en resumen, todo el espacio vital de Palestina con la complicidad de los occidentales y la pasividad de los regímenes árabes aliados de Estados Unidos. 750 viviendas complementarias en los territorios ocupados han sido recientemente autorizadas por Olmert. Una medida ilegal que corroe un poco más el futuro mísero Estado palestino que los occidentales quieren construir, en una superficie que representa el 20% del total del territorio de la antigua Palestina del Mandato británico.

Mientras se intenta rendir Gaza por hambre, Fatah vende su alma a cambio de las sobras de la mesa israelí. Ha disuelto sus milicias, debilitado aún más Cisjordania y dañado muy profundamente la causa palestina poniéndose del lado de los sionistas en su guerra contra Hamás, ignorando los constantes intentos de negociación por parte del movimiento islámico. A cambio, Israel desbloquea las ayudas económicas a los palestinos, libera presos de Fatah y hace todo lo posible por que se vea a Abbas como un seguro de calidad de vida mínima y a Haniya como sinónimo de miseria.

No es nada menos que el futuro de Palestina, como Estado libre e independiente, lo que está en juego. Si Fatah sigue en sus trece y nadie se le opone fuertemente, probablemente Abbas y Olmert firmen un “acuerdo de paz” lleno de obligaciones para la ANP y de promesas vacías para Israel.

Bush inicia hoy una visita a Oriente Próximo en la que buscará no ser recordado como el peor presidente en la historia de Estados Unidos, y es muy probable que intente forzar un acuerdo entre palestinos e israelíes. Pero habría que mirar con cuidado hacia el futuro. En noviembre, Barack Obama podría ser elegido presidente, y es muy posible que intente conseguir una paz verdadera en la zona.

Lo urgente es una reconstrucción de la OLP y el establecimiento de un programa de lucha de consenso para enfrentar las agresiones del ejército israelí, que en el último mes ha asesinado a cien palestinos y herido a varias decenas. Nadie les va a regalar nada, y menos Israel. El único camino es sostener la resistencia hasta que el pueblo palestino logre sus legítimos derechos: la creación de un Estado soberano con Jerusalén este como capital. Y para recorrer ese camino con éxito, no se pueden firmar acuerdos de paz baratos, perjudiciales y antidemocráticos.

Bandera Palestina

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El asedio de Gaza, o la Solución Final ralentizada

noviembre 16, 2007

gaza_situation_of_poverty_AICGaza ya no es noticia. Los grandes medios de comunicación la han olvidado, no sé si porque no encuentran nada interesante para contar o porque no viene bien hacerlo. Pero Gaza sigue ahí, cada vez más pobre, oprimida y castigada.

El 26 de enero de 2006 Hamás ganaba por mayoría absoluta las elecciones palestinas, celebradas de acuerdo a la legalidad internacional (según corroboraron observadores internacionales). Poco después, Israel anunció que boicotearía al Gobierno de Hamás, cortaba las ayudas internacionales destinadas a Palestina e impedía la llegada de cualquier tipo de suministro a los Territorios Ocupados. Estados Unidos y la UE apoyaron estas medidas.

El pueblo palestino, castigado por elegir democráticamente a un partido que no era del gusto de Occidente, empezó a sufrir la carestía de productos de primera necesidad. La situación, cada vez más insostenible, llevó a Hamás a formar un Gobierno de unidad nacional con Fatah, medida que en teoría acabaría con el bloqueo económico y político. Sin embargo, y a pesar de su promesa de retirarlo si se formaba un gobierno de coalición, Israel mantuvo el bloqueo.

El 17 de junio, en un auténtico golpe de Estado, el presidente palestino Mahmud Abbas formaba un “gobierno de emergencia” que excluía al partido que había obtenido la mayoría absoluta en las elecciones de 2006. Hamás se hacía con el control total de Gaza, y Fatah asaltaba los edificios públicos de Cisjordania, entre ellos el Parlamento palestino (controlado por Hamás), a la vez que se iniciaba una dura campaña de represión contra los simpatizantes del partido islámico.

Tras esto, Israel levantó el bloqueo contra Cisjordania y lo endureció en Gaza. Se llevaron a cabo medidas de apoyo a Fatah, como la liberación de presos políticos palestinos pertenecientes al partido de Abbas. Todo ello con el objetivo de convencer a los palestinos de que Hamás era el origen de todos sus males.

Fatah se vendió al enemigo para recuperar el poder que el pueblo le había quitado en 2006 debido a la corrupción y a la escasa contribución gubernamental a la causa palestina. Y Hamás quedó aislado en Gaza, a merced de un Israel que, no contento con asfixiarla económicamente, bombardeaba sus centrales eléctricas, los edificios gubernamentales y la universidad islámica.

Hoy, tras cuatro meses de asedio, los habitantes de Gaza malviven en la pobreza. Hace muchos meses que enfermos palestinos mueren porque los camiones no son autorizados a transportar medicinas ni otros productos básicos a la prisión en que se ha convertido la Franja.

Sufa-friuts_waGracias a la política de Solución Final ralentizada, en Gaza falta de todo y no entra casi nada. Además, el paso de Sufa, según el informe nº 50 del 9 de noviembre de 2007 de la OCAH, “carece de la infraestructura apropiada para la distribución de alimentos y medicinas” y “ha permanecido abierto seis días de los nueve que tenía previsto hacerlo desde el último informe, el nº 49, de dos de octubre”.

Con términos menos técnicos pero de forma más acorde con la realidad, lo que en realidad dice la OCAH es que los israelíes dejan que la comida se estropee y se pudra, al tiempo que las medicinas caducan y así las “bestias de dos patas” (o sea, los palestinos en lenguaje de Israel) enferman por falta de vitaminas y elementos esenciales para una vida sana y no encuentran remedio en medicinas que resultan ineficaces.

Para los 1,4 millones de residentes en la Franja, las consecuencias económicas están siendo dramáticas. Las pérdidas económicas en la industria se sitúa entorno a los 17 millones de euros desde junio, según datos de la Oficina de la ONU para la Coordinación de los Asuntos humanitarios (OCHA). Todos los sectores económicos se están viendo afectados, aunque especialmente aquellos que dependen de las importaciones de materias primas, como la industria de la madera, la construcción o el textil.

La asociación de hombres de negocios palestinos ha revelado que al menos 120.000 personas corren el riesgo de perder su trabajo. Hace dos semanas, la Federación de industrias palestinas informó del despido de 70.000 de los 120.000 asalariados del sector privado en el territorio. Con este dato, la tasa oficial de paro sube por encima del 40%.

Desde la UNRWA se destaca que se han visto obligados a “detener todos los proyectos de construcción”, por valor de unos 67 millones de euros, porque no han podido “importar suficientes materiales de construcción”.

Olmert y Bush

Hay que agotar y confundir a las masas, hambrientas y desesperadas, para que crean que es Hamas, partido al que votaron masivamente hace casi dos años, el obstáculo hacia el pan y la tranquilidad que se les niega, aunque no en Gaza, sino en Israel, Estados Unidos y la Unión Europea.

La ingeniosa política israelí en Palestina, que consiste en ralentizar la Solución Final de los nazis, es fácilmente observable. La previsión, no obstante, es que los propios palestinos la aceleren con una guerra fraticida. Para ello cuentan con un puñado de colaboradores, con cientos de miles de desesperados y con un grupo de cómplices que la apoyan e incluso la premian.

Está claro que el resto de naciones no quiere poner fin a este genocidio a cámara lenta, sino que por el contrario ha decidido contribuir de diversas formas al genocidio israelí en Palestina: dándole armas, dinero, apoyo político y castigando a los palestinos de Gaza con un boicot que clama al cielo por su crueldad.

¿La muerte de Fatah?

julio 29, 2007

Marwan Arikat

PalestineChronicle.com

Traducido del inglés por Beatriz Morales Bastos

Fatah
El 17 de julio de 2007 el Movimiento de Liberación Nacional Palestino, Fatah, fue declarado muerto por uno de sus dirigentes, Mahmoud Abbas. No habrá funerales porque no es costumbre palestina celebrar un funeral masivo para una muerte tan vergonzosa, ya que se reservan para las muertes honorables de los mártires y combatientes.

Por supuesto, deseamos que la muerte de Fatah sea física, al menos salvaremos a cada uno de los palestinos de la vergüenza y humillación de la muerte espiritual de Fatah, que se ha entregado completamente a Israel y está deponiendo las armas.

Fatah se negó a deponer sus armas, aun cuando era inteligente hacerlo.

Desde que en 1958 se fundó Fatah sus armas han sido el asunto más controvertido para las naciones árabes, especialmente para las que acogen a los superpoblados campos de refugiados palestinos; por consiguiente, tienen que vivir con la pesadilla de un Fatah armado junto con el resto de la OLP.

Así, el reino de Jordania, que tiene la mayor población palestina fuera de Palestina, estableció el ejemplo de cómo reaccionar ante un Fatah armado y ante palestinos armados en general.

Después de que Fatah se negara a deponer sus armas en Jordania, un país en el que los palestinos suman el 60% de su población, y de que, además, los dirigentes de Fatah desafiaran imprudentemente la autoridad del difunto rey de Jordania, éste a cambio dio un castigo ejemplar tanto a los combatientes palestinos como a los civiles cuando su ejército ayudado por Israel, Iraq y Estado Unidos mató a más de 5.000 palestinos o, según el difunto Yasser Arafat, 20.000 palestinos.

Algunos de estos palestinos se habían escondido en el desierto jordano y fueron quemados vivos por el ejército jordano. Eran los mismos palestinos que habían defendido la ciudad jordana de Karamah de una invasión israelí.

Tras la masacre de palestinos en Jordania, que fue llamada “Septiembre negro”, el resto de Fatah y de la OLP se volvió a instalar en otro país fronterizo con Israel, la República de Líbano.

La zona del sur de Líbano estaba tan controlada por los combatientes palestinos que fue apodada “Tierra de Fatah”.

Aparte de ser una organización palestina, Fatah no tiene afiliaciones sectarias o religiosas, y debería haber seguido siéndolo, pero cuando se tienen las mayores armas de Líbano después de las israelíes y sirias, al final se estará obligado a unirse a alianzas destructivas, especialmente si se ha desafiado la autoridad de los otros dos agentes de poder en Líbano.

Fatah desató la cólera de Siria cuando se negó a seguir el juego a la política siria de “divide y vencerás” para mantener su dominio en Líbano.

Por parte israelí lo único que se necesita para ser despreciado y perseguido por el ejército de ocupación israelí es ser palestino.

Para destruir a Fatah, Siria se alió con el demonio, en este caso las milicias de la Falange, que odian a Siria más que a los palestinos.

Los palestinos se convirtieron en aliados de los enemigos naturales de la Falange, los drusos, algunas de las milicias chiís, con excepción de Amal, y los movimientos sunníes, comunistas y nacionalistas.

Israel sustituyó a Siria como guardián de la Falange e invadió Líbano en 1982 con el objetivo de completar la destrucción de los grupos armados palestinos.

Mientras los palestinos se daban cuenta de que estaban solos en su batalla contra Israel y de que no tenían a nadie de su parte, algunos de ellos decidieron abandonar Líbano en un acuerdo negociado con Estados Unidos, Francia, Siria y otros países árabes, y se dirigieron a Chipre y de ahí se dispersaron por Túnez, Argelia y Yemen, además de otros países árabes como Libia e Iraq.

Cuando los combatientes se marcharon la cobarde Falange ayudada por Ariel Sharon cometió una de las más horribles masacres de la historia moderna en los campos de refugiados de Sabra y Chatila, donde los asesinatos se extendieron durante tres días y los palestinos, jóvenes y viejos, fueron acuchillados hasta morir y mujeres embarazadas fueron destripadas.

Los crímenes fueron tan atroces que horrorizaron a los israelíes, ques establecieron una comisión que consideró a Ariel Sharon “responsable” de los asesinatos.

En Túnez Arafat estableció un gobierno en el exilio y presionó a Jordania para que dejara de reclamar Cisjordania y así le quitó al conflicto la etiqueta de árabe.

Ahora se conoce como conflicto israelo-palestino y permite a Jordania a hacer las paces con Israel, lo que ha perjudicado a la causa palestina más que ninguna otra cosa.

A consecuencia de ello, en vez de un país vecino, Egipto, que hace las paces con Israel y se convierte en parte neutral en el conflicto, ahora hay dos países árabes que son partes neutrales en el conflicto, aunque sólo sea diplomáticamente, porque desde la guerra de 1973, los árabes han alzado la bandera de la rendición y ha dejado de hostigar y fastidiar a Israel militarmente.

Se permitió a Arafat y a sus secuaces volver a Ramala después de reconocer plenamente el “derecho” de Israel a existir, lo que significa la renuncia del derecho al retorno para cuatro millones de refugiados palestinos; esta inmensa concesión a Israel se llamó los acuerdos de Oslo o la sentencia de muerte de Fatah que estamos viendo ahora.

Abbas lo ha ordenado y muchos miembros de Fatah han obligado a rendir sus armas y firmar una declaración de cese de todos los ataques a Israel.

¿Es extraño que Israel no les exigiera renunciar a Jerusalén además de a su derecho a resistir a la ocupación?

[Lo ha hecho] Hasta la facción más patriótica de Fatah, la Brigada de los mártires de Al-Aqsa, que se creó para vengar a los mártires que murieron cuando defendían Al-Aqsa de Sharon, que en 2000 irrumpió en el santuario junto con miles de soldados y mató y mutiló a muchos fieles palestinos.

Los asesinos israelíes siguen sueltos y la Brigada Al-Aqsa Brigade quiere deponer sus armas; creo que este es el mayor deshonor para los palestinos que murieron defendiendo Al-Aqsa.

No debemos olvidar a los honorables miembros de Fatah que se negaron a deponer sus armas porque para ellos el sueño de una Palestina libre acaba en el mismo momento en que acabe la resistencia.

Enlace con el original: http://www.palestinechronicle.com/story-072707105502.htm